El dato que nadie contó: la inflación con Milei sería 15 puntos más alta si no frenaban el cambio del IPC
La inflación acumulada con Milei sería 15,5 puntos mayor si el INDEC hubiera aplicado la nueva metodología. ¿Qué esconden las ponderaciones?
La inflación acumulada durante el gobierno de Javier Milei sería 15,5 puntos porcentuales mayor si el INDEC hubiera aplicado la actualización metodológica que estaba prevista para enero de este año. Así lo revela un ejercicio de la consultora Qualy, que reconstruyó el índice con las ponderaciones de la ENGHo 2017/18.
El estudio estima que, con esa nueva canasta, los precios habrían subido un 344,3% desde diciembre de 2023, frente al 328,8% que marca la medición oficial actual, que todavía utiliza la estructura de gastos de 2004/05.
La diferencia no implica que haya una segunda inflación oficial ni que el índice vigente sea inválido. Pero el dato cobra relevancia porque el Gobierno suspendió ese cambio en febrero, lo que provocó la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo.
¿Qué pasó con la actualización del IPC?
En octubre de 2025, el INDEC anunció que comenzaría a difundir el IPC con la estructura de gastos de la ENGHo 2017-2018 a partir de enero de 2026. La presentó como una actualización para reflejar los patrones de consumo más recientes.
Sin embargo, a comienzos de febrero, el Gobierno decidió postergarla. Lavagna renunció y el ministro de Economía, Luis Caputo, justificó la medida: “La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual”.
La reconstrucción de Qualy permite ahora evaluar esa discusión con más datos. La consultora recalculó mes a mes el índice desde diciembre de 2023 con las ponderaciones de la encuesta de gastos 2017/18 y lo comparó con el IPC oficial.
¿Por qué importa la ponderación?
El punto central no es qué productos entran o salen de la canasta, sino cuánto pesa cada uno. Una misma suba de precios puede tener un impacto distinto si cambia la participación de ese bien o servicio en el presupuesto familiar.
Según Qualy, “la canasta actualizada le otorga una incidencia significativamente mayor al bloque de Servicios”. Eso es clave porque durante el gobierno de Milei hubo fuertes aumentos en tarifas, transporte y alquileres.
El IPC vigente usa ponderaciones de la encuesta 2004/05, actualizadas por precios. La nueva estructura, en cambio, refleja el consumo de más de una década después.
¿Qué muestra la comparación de julio?
En julio, el IPC oficial marcó 2,11%, mientras que con la canasta actualizada habría sido 2,14%. La diferencia en un solo mes es mínima: 0,03 puntos. Pero al acumularse, esas pequeñas diferencias se amplifican.
Lo curioso es que, en julio, las dos grandes categorías tuvieron menores variaciones con la estructura actualizada: Bienes subieron 1,5% (vs 1,6% oficial) y Servicios 2,7% (vs 3,1% oficial). Aun así, el resultado general fue mayor porque los servicios pesan más.
Qualy explicó que la menor variación relativa en cada categoría se debe a que la nueva canasta da más peso a rubros que actuaron como “anclas anti-inflacionarias”. En Servicios, por ejemplo, los alquileres de vivienda en el Gran Buenos Aires subieron apenas 0,25%, y el funcionamiento de equipos de transporte personal, 0,52% en la región Pampeana.
En Bienes, el comportamiento de carnes y derivados fue clave: en el Gran Buenos Aires registró una variación de -0,02%, y en la región Pampeana, solo 0,30%.