El dato que ilusionaba al Gobierno y que los alimentos acaban de pinchar
El dato que el Gobierno esperaba ver caer en septiembre tiene un problema: las frutas y verduras lo sostienen. Y lo que se viene en octubre, con la carne, la ropa y los combustibles, no ayuda.
Los precios de los alimentos volvieron a moverse y le pusieron un freno a la desaceleración que buscaba el Gobierno. Según los relevamientos de analistas privados, la inflación de septiembre tendría un piso de 1,7%, el mismo nivel que en agosto, y ninguna consultora proyecta que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) quede por debajo de esa cifra.
El principal responsable de ese piso está en la góndola: las frutas y verduras empujaron los precios de los alimentos hacia arriba durante la tercera semana del mes. La economista María Castiglioni, de C&T, estimó que la inflación de septiembre será similar a la del mes anterior e incluso podría trepar hasta el 1,8%.
La carne, un alivio que no dura
Las carnes, en cambio, no subieron en agosto ni en septiembre. Sin embargo, acumulan un alza interanual del 43%, diez puntos por encima del IPC. Ese salto sostenido ya dejó su marca en el consumo: la demanda de carne vacuna cayó a 46 kilos anuales por persona, mientras creció la preferencia por la carne de cerdo, más barata.
Y lo que viene no es mejor. Por razones estacionales, se esperan fuertes subas en ese rubro durante el próximo trimestre, es decir, octubre, noviembre y diciembre.
Los otros dos factores que presionan
La carne no será la única que golpee el bolsillo en los próximos meses. La ropa, por el cambio de temporada, y los combustibles, por el efecto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, son los otros dos frentes que podrían empujar la inflación hacia arriba.
En el caso de la indumentaria, todavía no hubo tracción en el índice porque los precios están rezagados y recién este mes empiezan a definirse las subas por la llegada de la temporada primavera-verano. Los costos que se implementen durarán al menos hasta enero y se prevé un impacto al alza en el costo de vida.
Los combustibles, en tanto, ya empezaron a moverse. En los últimos días, las principales petroleras aplicaron aumentos de entre 2% y 5% en naftas y gasoil, en un contexto de suba del precio internacional del petróleo, que superó los US$100. Esos incrementos no incidirán en el IPC de septiembre, sino en el de octubre. En el caso de YPF, la última en remarcar, el alza fue del 1%.
El otro termómetro que también subió
Mientras la inflación minorista se movió 1,7% en agosto, los precios mayoristas lo hicieron al 2,1%, con una aceleración de 1,3 puntos porcentuales frente a julio, cuando habían cerrado en 0,8%, según el INDEC. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) acumuló así un alza del 19,1% en los primeros ocho meses del año y del 29,8% en los últimos doce meses.
El avance mayorista de agosto se explica por los aumentos del 2,1% en los productos nacionales y del 2,9% en los importados. Dentro de los nacionales, las divisiones con mayor incidencia positiva fueron petróleo crudo y gas (0,71 puntos porcentuales), productos agropecuarios (0,25), alimentos y bebidas (0,17), productos refinados del petróleo (0,14) y vehículos automotores, carrocerías y repuestos (0,10).