El dato que celebra el campo: el peso de faena alcanzó un récord que no se veía hace 30 años
¿Sabías que el peso de faena en mayo rompió un récord de 30 años? Conocé los detalles detrás de este logro del campo argentino.
La ganadería argentina acaba de marcar un hito: en mayo, el peso promedio de faena llegó a los 240 kilos por res, el valor más alto del siglo XXI y un récord mensual que no se registraba desde hace tres décadas.
El dato fue difundido por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que lo calificó como “el registro mensual más elevado de las últimas décadas”. Según el comunicado oficial, esto refleja “un avance significativo en términos de eficiencia productiva y aprovechamiento del potencial de crecimiento de los animales”.
¿Qué pasa con los primeros cinco meses del año?
Entre enero y mayo de 2026, el peso promedio de la res bovina se ubicó en 236 kilos, seis más que en el mismo período de 2025. Y si se compara solo mayo de este año con el del año pasado, el salto es de ocho kilos por res. La tendencia, según las autoridades, se viene consolidando desde fines del año pasado.
¿A qué se debe esta mejora? Desde la cartera que dirige Sergio Iraeta señalan varios factores. Por un lado, la relación entre el costo de la alimentación y el valor del kilo en pie fue favorable, lo que incentivó a los productores a alargar los ciclos. También se alargó la recría, una etapa clave para sumar kilos de manera eficiente antes de la terminación.
Además, los corrales de engorde están con niveles récord de ocupación. Esto indica que hay muchos animales en proceso de terminación y que el sector apuesta a ganar peso antes de vender.
El contexto macroeconómico también juega
“Más allá de las variables estrictamente productivas, estos resultados comienzan a desarrollarse en un contexto macroeconómico caracterizado por una mayor previsibilidad relativa, una condición largamente demandada por el negocio ganadero”, explicaron desde el Gobierno.
Y agregaron: “La estabilidad de las variables económicas y una mejor capacidad para proyectar inversiones y ciclos productivos favorecen decisiones de largo plazo, fundamentales en una actividad donde los resultados se construyen a lo largo de varios años”.
