El dato educativo que deja a Tierra del Fuego arriba de casi todo el país
El informe que compara a todas las provincias dejó a Tierra del Fuego en un lugar privilegiado en repitencia escolar, pero el mismo documento muestra otra cara que toca el bolsillo de los docentes y las cuentas de la educación provincial. ¿Qué dice del gasto por alumno y del salario?
Tierra del Fuego se ubicó entre las provincias con menor repitencia escolar del país en 2024, con un 4,5% en secundaria y un 0% en primaria, según un informe de la Fundación Libertad. El estudio, titulado Educación primaria y secundaria en Argentina: gasto, docentes, trayectorias y aprendizajes, se elaboró con datos del Ministerio de Capital Humano y de otras fuentes oficiales.
El documento compara el desempeño de todas las jurisdicciones y muestra una foto que, en el caso fueguino, combina buenos indicadores de trayectoria con otros más discutidos en materia de inversión y salarios.
Cuánto pesa la repitencia en cada provincia
En el nivel secundario, la provincia registró un 4,5% de repitencia, el mismo valor que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y por debajo del promedio nacional del 6%. En primaria, en cambio, el indicador fue del 0%, lo que la colocó entre las jurisdicciones sin repitencia en ese nivel.
El contraste con otras provincias es marcado. Corrientes llegó al 6,3% en primaria y Entre Ríos al 4,9%. En secundaria, los valores más altos correspondieron a Santa Fe (15,8%), Santa Cruz (15,3%), San Juan (11,7%) y Salta (11,5%).
También superaron el promedio nacional La Pampa (11,2%), Chaco (10,5%), Formosa (10,1%) y Entre Ríos (10%). Del otro lado de la tabla, junto a Tierra del Fuego y la CABA aparecen La Rioja (4%), Buenos Aires (2,5%) y Tucumán (5,1%).
El informe fija el promedio general en 1,9% para primaria y 6% para secundaria. Esa brecha entre niveles es uno de los hallazgos centrales del trabajo: las dificultades para sostener la trayectoria escolar se concentran en la secundaria, donde la repitencia triplica el registro de la primaria.
El gasto por alumno, un dato llamativo
El estudio también analiza el presupuesto educativo provincial previsto para 2026. Tierra del Fuego destinó una partida de aproximadamente $497.488 millones, lo que equivale a unos $12,32 millones por alumno. Ese monto la ubicó segunda en el ranking nacional, solo por detrás de Neuquén ($13,7 millones) y por encima de Santa Cruz ($8,39 millones).
El promedio ponderado del país fue de $4 millones por estudiante: la cifra fueguina lo supera más de tres veces.
Sin embargo, el documento aclara que un mayor gasto no garantiza por sí solo mejores resultados. En las provincias patagónicas pueden incidir los costos salariales y operativos, la dispersión territorial, la escala del sistema y otras particularidades de la organización educativa. Además, el análisis corresponde a los créditos presupuestarios previstos para 2026 y no necesariamente a los recursos efectivamente ejecutados.
En cuanto al peso de la educación dentro del gasto público total, Tierra del Fuego destinó el 21,8% de su presupuesto provincial, por debajo del promedio nacional ponderado del 25,6%. Quedó en la parte baja de la tabla, aunque por encima de Santa Cruz, Santa Fe, la CABA, Entre Ríos, Catamarca y Tucumán.
Salarios docentes: altos, pero con pérdida real
Para comparar los salarios del sector, la Fundación Libertad tomó como referencia el salario bruto de un maestro de grado de jornada simple con diez años de antigüedad, a precios de marzo de 2026. En Tierra del Fuego ese ingreso alcanzó $1.561.921, uno de los más altos del país, solo por detrás de Neuquén y Santa Cruz.
El dato positivo se opaca al mirar la evolución: frente a diciembre de 2019, el salario registró una caída real del 15,5%. A nivel nacional, la pérdida promedio fue del 13,3% en el mismo período. El informe señala que la recuperación posterior a 2023 no alcanzó para recomponer el poder adquisitivo previo.
Otro indicador que ubica a la provincia en un extremo: en 2025 registró 6,1 estudiantes por docente, el valor más bajo del país junto con la CABA, muy lejos del promedio nacional de 12,4 alumnos por docente. El estudio aclara que una relación más baja no implica automáticamente mejores condiciones de enseñanza, ya que puede responder a la escala del sistema, la distribución territorial, la ruralidad y las características de los cargos.
Qué dicen las pruebas Aprender
En aprendizajes, los resultados de Aprender 2025 también dejaron a Tierra del Fuego en una posición favorable. En Lengua, el 81,1% de los estudiantes alcanzó los niveles Satisfactorio o Avanzado, frente al 76,9% del promedio nacional. En Matemática, el 56,2% llegó a esos niveles, por encima del 55% del país.
En Lengua, la provincia quedó entre las cinco jurisdicciones con mayor proporción de estudiantes en los niveles más altos, detrás de la CABA, Córdoba, Chubut y La Pampa. En Matemática el resultado fue más moderado: el 43,8% de los estudiantes fueguinos se ubicó en los niveles Básico o por debajo del básico, contra el 45% del conjunto del país.
El informe remarca que las dificultades en Matemática atraviesan a todo el sistema educativo argentino: mientras más de tres cuartas partes de los estudiantes alcanzan niveles satisfactorios en Lengua, en Matemática la proporción cae al 55%.
La secundaria, el talón de Aquiles del sistema
Más allá de las diferencias entre provincias, el diagnóstico nacional identifica a la secundaria como el tramo con mayores problemas. La tasa de sobreedad fue del 19,6% en secundaria durante 2025, frente al 5,1% en primaria. El abandono interanual también muestra una brecha: 6,9% en secundaria en el período 2024-2025 y 0,6% en primaria.
En materia de aprendizajes, el documento cita datos del Banco Mundial y la UNESCO según los cuales el 59% de los niños argentinos en edad de terminar la primaria no alcanza un nivel mínimo de comprensión lectora. A su vez, los resultados de PISA 2022 ubicaron a Argentina por debajo del promedio de la OCDE en Matemática, Ciencias y Lectura.
En conjunto, los indicadores dejan a Tierra del Fuego entre las jurisdicciones con menor repitencia y con resultados superiores al promedio nacional en las pruebas Aprender analizadas. Al mismo tiempo, el informe muestra que el elevado gasto por alumno convive con una participación presupuestaria educativa inferior al promedio nacional y con una caída real del salario docente desde 2019.
El documento plantea que el desafío no pasa solo por asignar recursos o sostener la permanencia de los estudiantes en las aulas, sino por garantizar trayectorias continuas y aprendizajes efectivos, con especial atención a las dificultades que se profundizan en la educación secundaria.