El dato del celular que complica a Vaccarella en el caso Ramasco
La familia Ramasco asegura que un teléfono lo delata: lo ubicaría en el lugar del crimen y cerca del único acusado. Pero mientras piden que se investigue, la causa avanza en otra dirección.
La familia de Lautaro Ramasco volvió a poner sobre la mesa un elemento que, según aseguran, no fue tenido en cuenta por la investigación: los registros de geolocalización del teléfono de Gustavo Vaccarella.
En una entrevista con Aries, Rocío Ramasco, hermana de la víctima, afirmó que ese dispositivo registró actividad en el lugar del hecho durante los días previos y también el mismo 9 de diciembre de 2024, cuando Lautaro sufrió el ataque que días después le costó la vida.
Además, señaló que el celular de Vaccarella habría permanecido más de una hora en las cercanías del lugar donde solía estar Gabriel Alejandro Quispe Cejas, el único imputado por el homicidio.
La amenaza que habría escuchado un testigo
Rocío también reveló que un compañero de trabajo de Lautaro declaró ante la Unidad de Graves Atentados contra las Personas que Vaccarella le habría dicho: "Cuando uno hace algo, tiene que atenerse a las consecuencias. De diciembre no pasás".
La familia mencionó, además, una denuncia que Lautaro había realizado en abril de 2024 por una presunta agresión física. Según el relato de su hermana, un certificado médico habría constatado lesiones en el rostro y en uno de sus ojos.
Para Rocío, la geolocalización del teléfono de Vaccarella lo situaría cerca del lugar donde su hermano sufrió la lesión que luego provocó su muerte.
Las dudas sobre el vidrio y la piedra
Lautaro sufrió un grave traumatismo craneoencefálico mientras conducía por avenida Tavella y falleció días después. La hipótesis de la Fiscalía sostiene que Quispe Cejas arrojó un objeto contundente contra el automóvil durante una pelea con otro hombre.
Los familiares cuestionan esa reconstrucción. Sostienen que las imágenes no mostrarían la ventanilla baja y que las personas que auxiliaron a Lautaro encontraron el vehículo cerrado, con un pequeño orificio en uno de los vidrios. También afirman que la piedra incorporada a la causa fue hallada tres días después y no contenía ADN de Lautaro ni del acusado.
La causa avanza hacia el juicio
El fiscal Santiago López Soto requirió llevar a juicio a Gabriel Alejandro Quispe Cejas como presunto autor de homicidio simple. La acusación oficial se sustenta en testimonios, cámaras de seguridad, pericias accidentológicas e informes médicos y forenses.
Vaccarella no se encuentra imputado por la muerte de Ramasco. Las sospechas y señalamientos en su contra corresponden a la hipótesis planteada públicamente por la familia, que reclama que la geolocalización, los mensajes y las supuestas amenazas sean investigados antes del debate oral.
La audiencia de acusación estaba prevista para el 9 de septiembre, pero fue reprogramada para octubre. "Esto no fue un accidente", insistió Rocío, quien pidió que se analicen todas las pruebas y no se cierre el caso únicamente con la acusación contra Quispe Cejas.