El dato de la Bolsa de Rosario que complica los planes de Milei con las retenciones
¿Por qué el campo exporta más pero recauda menos? Un informe de la BCR revela cifras que podrían cambiar el rumbo de la política económica.
Mientras el campo exporta más que nunca, la recaudación por retenciones no acompaña. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta una caída del 1% en los aportes de las seis principales cadenas agropecuarias para este año, un dato que enciende las alarmas en el gobierno.
El sector agroexportador vive una realidad de contrastes: los volúmenes vendidos al exterior crecieron un 12% interanual, pero la liquidación de divisas se desplomó un 16%. Esta disparidad es el centro del último análisis de la BCR, que estima que soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo generarán en conjunto unos 4613 millones de dólares por derechos de exportación, una cifra que queda lejos de los máximos históricos.
¿Por qué la recaudación no despega?
El informe de la BCR señala que los ingresos proyectados son un 50% superiores a los de 2023, el año de la sequía, pero muy inferiores a los de 2021 y 2022, cuando la guerra entre Rusia y Ucrania disparó los precios internacionales. En ese entonces, las retenciones aportaron 8373 y 9101 millones de dólares, respectivamente.
La soja sigue siendo el principal contribuyente, con una proyección de 3275 millones de dólares. Le siguen el maíz (754 millones), el trigo (324 millones), el girasol (158 millones), la cebada (79 millones) y el sorgo (22 millones).
El gobierno de Javier Milei mantiene las retenciones a pesar de las críticas de las patronales del campo. Sin embargo, la baja permanente de alícuotas dispuesta en diciembre de 2025, sumada al aumento en los volúmenes exportados, genera un efecto compensador que, según la BCR, “contribuye a estabilizar el resultado fiscal entre años”.
Las dos velocidades del comercio exterior
Durante julio, las empresas agroexportadoras liquidaron 2918 millones de dólares, un 3% menos que en junio. En el acumulado del año, los dólares ofrecidos al Mercado Único y Libre de Cambios sumaron 16.297 millones, lo que representa una caída del 16% en la comparación interanual.
En contraste, las exportaciones de granos y derivados alcanzaron un récord de 69 millones de toneladas en los primeros siete meses del año, un 11,3% más que el año anterior y superando el pico de 2022. El trigo fue uno de los motores, con un volumen un 70% por encima del promedio histórico.
El analista Javier Preciado Patiño explicó que la participación de las retenciones en la masa fiscal total pasó del 1,6% en octubre del año pasado al 5,2% en julio de este año, el nivel más alto desde julio de 2025, cuando alcanzó el 6,8% tras el fin del primer dólar soja del ministro Caputo.
La brecha entre el campo y la góndola
Mientras tanto, la brecha de precios entre el productor y el consumidor final mostró una leve mejora en junio. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la diferencia se redujo un 12,1% interanual, pasando de 3,83 veces en mayo a 3,78 veces en junio. Esto significa que los consumidores pagaron en promedio 3,78 veces más de lo que recibió el productor.
La participación de los productores en el precio final subió al 27,4%, un dato que refleja un leve alivio para el sector. Sin embargo, no todos los productos tuvieron el mismo comportamiento. La acelga fue la protagonista del mayor desfasaje, con una brecha que escaló un 62,9% debido al desplome del 18,4% en el precio en origen y un ajuste del 1,9% en destino.
El tomate redondo también sufrió un aumento en la brecha del 33%, impulsado por un fuerte incremento en origen. En tanto, el Índice de Precios en Origen (IPOD) mostró una suba interanual del 59,8%, con un incremento mensual del 0,5%. La calabaza fue el caso más llamativo: su precio en origen se disparó un 111,1%, pero en góndola solo avanzó un 1,9%, lo que provocó una contracción del 13,8% en la brecha.