El dato clave que dio el remisero y desató el llanto de la madre de Agostina
La autopsia reveló un ataque de extrema violencia y desmembramiento. Pero un dato del remisero hizo que la madre rompiera en llanto: ¿qué sabía ella del único detenido?
La autopsia a Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada muerta en un descampado en Córdoba, reveló detalles escalofriantes que marcan un antes y un después en la causa.
Según los primeros informes forenses, la nena fue asesinada entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. Los peritos detectaron un daño muy importante en los órganos internos, compatible con un ataque de extrema violencia. Además, el cuerpo presentaba signos de desmembramiento, lo que complica el análisis forense.
Los especialistas advirtieron que existe una gran dificultad para avanzar con la evaluación debido al estado de los restos, por lo que se solicitarán estudios complementarios para precisar las circunstancias del crimen. Las autoridades ya convocaron a la familia para informar estos resultados.
“Ya sé quién es”: el momento que quebró a la madre
El remisero que trasladó a Agostina hasta la esquina de Fragueiro y Juan del Campillo contó la desgarradora reacción de la madre cuando le dio un dato clave. Al describirle al hombre que la había recibido en el destino, la mujer respondió: “Ya sé quién es” y se largó a llorar.
Allí la esperaba Claudio Barrelier, el único detenido por el crimen. El conductor reconoció a la chica al día siguiente en redes sociales y contactó a la familia, lo que se convirtió en un momento determinante para la investigación. Cámaras de seguridad confirmaron luego el recorrido y mostraron a la adolescente ingresando a una casa junto al sospechoso.
El vínculo del detenido con la madre de la nena
Los abuelos de Agostina, Miguel y Elizabeth, revelaron cómo era la relación entre Claudio Barrelier y Melisa, la madre de la víctima. Según explicaron, habían sido pareja años atrás y luego mantuvieron una amistad basada en la confianza. “Se veían en la cancha, mi hija le tenía confianza a él, eran amigos”, señalaron, aclarando que se trataba de un complejo de fútbol amateur, no de la barrabrava de Instituto.
Además, indicaron que conocían por comentarios que el acusado había tenido una causa previa, aunque él aseguraba que “le habían hecho una cama”, versión que fue creída en el entorno.