El cura Schmidt volvió a tribunales: la Fiscalía ya tiene definida la pena que pedirá
¿Qué encontraron los peritos sobre el origen de la electricidad que electrificó la malla? El dato que la Fiscalía usa para pedir seis años y medio de prisión para el cura Schmidt.
El sacerdote César Schmidt se presentó este jueves ante la Justicia de Paraná en una causa que avanza hacia un posible juicio oral por el episodio en el que un nene de 12 años terminó con quemaduras graves tras recibir una descarga de 220 voltios al tocar una malla electrificada en el perímetro de una vivienda.
La Fiscalía lo acusa de intento de homicidio y, si el caso llega a debate, anticipó que reclamará una pena de seis años y seis meses de prisión efectiva.
Cómo fue el hecho
Ocurrió el 7 de marzo, cerca de las 13, en calle Lamadrid 2145. Esteban Bogado intentó recuperar una pelota que había caído al patio y al tomar contacto con una malla sima electrificada recibió la descarga.
El chico sufrió lesiones de gravedad y fue internado en el Hospital Materno Infantil San Roque. Los médicos le constataron quemaduras en la pierna izquierda, el muslo, la región inguinal, una mano y la zona temporal. Durante los primeros días permaneció sedado en terapia intensiva.
Qué determinó la investigación
Uno de los ejes del expediente fue establecer de dónde salía la electricidad. Las pericias concluyeron que la alimentación de la malla provenía de una instalación de la propia vivienda y no de un desperfecto externo de la red.
Para la fiscal Patricia Yedro, ese dato permite sostener que existía una situación de peligro concreto y permanente. La acusación entiende que la conexión tenía capacidad suficiente para causar la muerte de cualquier persona que entrara en contacto con la estructura.
Con esos elementos, más los informes médicos y el resto de las pruebas reunidas, el Ministerio Público Fiscal pidió que el expediente sea elevado a juicio. La decisión quedará en manos del juez de Garantías Eduardo Ruhl.
La pena que pedirá la Fiscalía
En caso de que el caso llegue a debate oral, la Fiscalía solicitará seis años y seis meses de prisión efectiva para Schmidt. La acusación sostiene que la gravedad del hecho y las características de la instalación justifican esa pretensión.
También pretende que su condición de sacerdote sea considerada al momento de evaluar una eventual condena. Según el planteo fiscal, su función religiosa implicaba una responsabilidad especial frente a terceros y una expectativa social de conducta acorde con ese rol.
Schmidt, de 66 años, está alojado en la Residencia Sacerdotal El Buen Pastor. Durante la investigación hizo uso de su derecho a no declarar y no dio una versión judicial sobre lo sucedido.
Una etapa decisiva
La audiencia de este jueves vuelve a poner el expediente en el centro de la escena judicial. Con la investigación avanzada, el próximo paso será resolver si hay elementos suficientes para que el sacerdote enfrente un juicio oral.
La acusación sostiene que no se trató de un accidente doméstico ni de una falla fortuita, sino de una instalación deliberadamente conectada a la corriente eléctrica. Esa hipótesis deberá ser discutida y probada en el eventual debate.