El cura Luis Anaya pelea por su vida: el dato que encendió las alarmas en la Iglesia de Paraná
Una falla multiorgánica tiene al cura Luis Anaya en estado gravísimo y desde la Iglesia de Paraná admiten que el cuadro se agrava. El sacerdote, con un pasado que lo vincula a dos causas que sacudieron a la diócesis, pelea por su vida en una clínica de calle San Martín.
Una falla multiorgánica tiene al sacerdote Luis Alfredo Anaya en estado gravísimo. El religioso permanece internado desde la madrugada del domingo 6 en una clínica de calle San Martín, en Paraná, y las fuentes eclesiásticas no ocultan su preocupación.
«Los médicos expresaron que seguirían haciendo todo lo que está a su alcance pero el cuadro cada vez se agrava más», confiaron desde la Iglesia de Paraná, según consignó Entre Ríos Ahora.
Anaya, de extensa trayectoria en la Arquidiócesis, estaba al frente de la Residencia Sacerdotal Jesús Buen Pastor, ubicada en Italia al 300, el espacio donde residen miembros del clero de edad avanzada o con problemas de salud.
Quién es Luis Anaya
Nacido en Buenos Aires el 26 de marzo de 1953, fue ordenado sacerdote en Paraná el 8 de diciembre de 1985 por el fallecido arzobispo Estanislao Esteban Karlic. Antes de asumir como cura se graduó de abogado en la UCA Buenos Aires en 1977 y obtuvo el doctorado en Teología Moral en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma. También es magíster en Ética Biomédica.
Entre 2000 y 2002 integró el Consejo de Fe y Cultura del Episcopado Argentino y fue profesor del Seminario de Paraná. En 2010, cuando las víctimas de los abusos de Ilarraz comenzaron a reclamar sanciones en la Iglesia, formó parte del consejo presbiteral de la curia que atendió ese pedido.
El nombre de Anaya también aparece ligado a un episodio judicial: fue citado en 2018 por la Justicia pero no declaró en el proceso que se siguió contra el cura Justo José Ilarraz por los abusos denunciados en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, que terminó en condena pero se cerró con la prescripción resuelta por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En la etapa instructoria había declarado: «Lo conocía a Ilarraz como colegas de sacerdocio. Él fue sacerdote antes que yo. Yo no sabía nada, me enteré por los medios».
El vínculo con el caso Schmidt
Como responsable del Hogar Sacerdotal, Anaya tuvo a su cargo a su colega César Schmidt, quien irá a juicio el próximo 6 de octubre por el delito de tentativa de homicidio, con un pedido de pena de 6 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Schmidt es sacerdote de la Arquidiócesis de Paraná y dueño de la vivienda de calle Juan de la Lamadrid al 2000, entre Maestro Normal y Gobernador Crespo, donde un niño que jugaba al fútbol con amigos el mediodía del sábado 7 de marzo fue a buscar la pelota y recibió una grave descarga eléctrica al entrar en contacto con un portón electrificado que da a la calle. El menor fue derivado a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Materno Infantil San Roque.
La víctima, Esteban Bogado, de 7 años y alumno del Instituto Santa Teresita, intentó rescatar la pelota que había caído dentro de la vivienda cuando sufrió la descarga. Tras permanecer en Terapia Intensiva evolucionó favorablemente, aunque con un proceso de recuperación lento. El religioso, que padece problemas de salud mental, está internado en el Hogar Sacerdotal Jesús Buen Pastor, en calle Italia al 300 de Paraná.