El crudo se derrumba casi 9% y ya perforó los u$s100: qué pasó con Trump
El crudo se derrumbó casi 9% y perforó los u$s100. Los inversores apuestan a que la derrota de Trump y el avance demócrata aceleren una salida diplomática con Irán, pero nadie se anima a cantar victoria: el estrecho de Ormuz sigue siendo la carta brava.
El precio internacional del petróleo sufrió este miércoles 4 de noviembre una caída cercana al 9%, luego de que los mercados reaccionaran a la derrota electoral de Donald Trump y al avance demócrata sobre ambas cámaras del Congreso. La expectativa de una salida diplomática a la guerra con Irán se instaló con fuerza entre los inversores y desinfló las cotizaciones que habían trepado durante meses.
El barril de Brent, referencia global, perdió 8,7% y cerró en u$s94,62. El West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, cayó 8,3% hasta los u$s88,12. Ambos contratos tocaron así sus valores más bajos desde fines de agosto, en una rueda volátil que cambió de golpe las expectativas sobre Medio Oriente.
Del temor a la paz: el giro del mercado
El contraste con las semanas previas es notable. El viernes anterior, el Brent llegó a negociarse cerca de u$s118 por barril, empujado por el miedo a nuevas interrupciones en el suministro mundial. Las señales de un posible diálogo entre Washington y Teherán bastaron para corregir esas cotizaciones.
Pese al derrumbe, el petróleo acumula una suba cercana al 65% desde que arrancó el año, de acuerdo con datos difundidos por NBC News. La cifra refleja el peso que tuvo el conflicto bélico sobre los mercados energéticos.
La política interna de EE.UU. como motor del precio
La victoria demócrata en las elecciones de medio término metió un nuevo factor en el tablero. Con la Cámara de Representantes y el Senado en manos de la oposición, Trump tendrá menos margen para sostener su estrategia militar en Medio Oriente.
El propio mandatario vinculó la derrota republicana con el encarecimiento de la nafta. En una entrevista con Fox News, admitió que los consumidores estadounidenses padecieron las consecuencias económicas de la guerra. En la misma sintonía, el vicepresidente JD Vance atribuyó el revés electoral al conflicto con Irán, lo que dejó ver tensiones internas en la Casa Blanca.
Los operadores leyeron esas declaraciones como una posible moderación de la estrategia militar. Los analistas, en cambio, advierten que los riesgos de una nueva escalada siguen latentes, sobre todo si las negociaciones diplomáticas no prosperan.
Alivio para el bolsillo: qué puede pasar con la gasolina y el diésel
La caída del crudo abre una chance de respiro para los consumidores estadounidenses, golpeados por el alza de los combustibles. Según datos citados por NBC News, este miércoles el precio promedio de la gasolina se ubicaba en u$s4,12 por galón, un 39% más que antes del inicio de la guerra con Irán, el 28 de febrero pasado.
Patrick De Haan, analista de GasBuddy, estimó que la baja reciente podría llevar el precio promedio por debajo de los u$s4 en los próximos días. El impacto también llegaría al transporte de mercaderías: los futuros del diésel estadounidense retrocedieron cerca de 7% y tocaron sus niveles más bajos desde fines de agosto.
El dato no es menor para la inflación, porque el diésel es uno de los principales costos del transporte de alimentos y productos de consumo masivo. Una reducción sostenida de su precio podría moderar las presiones sobre los precios minoristas.
El estrecho de Ormuz, la incógnita que no se cierra
A pesar del optimismo, la evolución del conflicto con Irán sigue siendo determinante. El estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de hidrocarburos, sufrió fuertes alteraciones desde el comienzo de la guerra. Las restricciones al tránsito de buques y los riesgos para la infraestructura energética regional alimentaron el incremento de las cotizaciones.
Sin embargo, los flujos de exportación de petróleo desde los países del Golfo comenzaron a recuperarse. Según Reuters, alcanzaron 17,1 millones de barriles diarios en octubre, equivalentes a aproximadamente tres cuartas partes de los niveles previos al conflicto.
La posibilidad de una normalización gradual de los envíos, combinada con una eventual negociación de paz, explica buena parte de la presión bajista sobre las cotizaciones. No obstante, el mercado sigue expuesto a movimientos bruscos: un fracaso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán o una nueva escalada militar podría revertir rápidamente la tendencia.
Por ahora, el petróleo pasó de reflejar el temor a una interrupción prolongada del suministro mundial a descontar una posible salida diplomática, en una jornada en la que la política estadounidense volvió a convertirse en el principal motor de los precios internacionales de la energía.