El crudo aviso de la titular de la Federación Agraria a los productores: “Ninguno de nosotros se va a salvar solo”
¿Qué advirtió la presidenta de la Federación Agraria a los productores en Rosario? Las claves de un discurso que defiende el cooperativismo frente a los desafíos globales.
En un escenario de reencuentro institucional y con la mirada puesta en los desafíos del mediano plazo, Rosario se convirtió en el centro del cooperativismo agropecuario nacional. Allí, la presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, lanzó un contundente mensaje durante la apertura de la 94° Asamblea Ordinaria de Delegados de Agricultores Federados Argentinos (AFA) SCL.
Frente a un auditorio colmado de productores y con la presencia de directivos clave como Darío Marinozzi y la directora del Distrito 6 de FAA, Marcela Fabri, la dirigente ruralista trazó una radiografía profunda sobre el presente del sector, la velocidad de los cambios tecnológicos y la necesidad de defender los esquemas asociativos frente a un mercado globalizado.
¿Qué dijo Sarnari?
Sarnari comenzó agradeciendo a los asambleístas por su esfuerzo cotidiano. “Gracias a cada uno de los asambleístas por el esfuerzo que hacen para venir a las reuniones, para viajar con neblina, además del esfuerzo que hacen productivamente todos los días. Le ponen gran empeño para que las instituciones funcionen”, enfatizó, visiblemente emocionada.
Para la dirigente, la vigencia de una cooperativa con más de 94 años de trayectoria es el resultado de una construcción histórica y solidaria. El núcleo de su mensaje estuvo anclado en la defensa de la economía social y el trabajo mancomunado como única barrera de protección para el pequeño y mediano productor.
“Ninguno de nosotros se va a salvar solo. Nos vaya mejor o nos vaya peor, siempre el camino es de manera colectiva. Si no fuera a través de un modo asociativo como esta cooperativa, seríamos muy pequeños frente a un mundo globalizado que exige mercados con mayores condiciones”, advirtió con severidad.
El desafío de la rentabilidad y las nuevas tecnologías
Lejos de una postura conservadora, Sarnari analizó el impacto de la inteligencia artificial, la biotecnología y la innovación en la chacra. Recordó la revolución de la siembra directa y comparó con el vértigo actual, donde los productores “se levantan todos los días y tienen algo nuevo, una semilla distinta o una maquinaria diferente”.
En sintonía con el presidente de AFA, Marinozzi, instó a no temerle a las transformaciones ni a la búsqueda del beneficio económico. “Tenemos que aprovechar estas herramientas para ser más eficientes, para defendernos en nuestras unidades productivas, que en general son pequeñas pero con mucho potencial. No hay que tenerle miedo a decir ‘queremos ganar plata y tenemos que ser rentables’, porque de eso vivimos”, manifestó sin rodeos.
Sin embargo, aclaró que el éxito comercial no debe desvincularse del rol socializador. Sarnari ligó la rentabilidad con el arraigo, exigiendo infraestructura, conectividad y oportunidades educativas para el recambio generacional. “Trabajamos para que nuestros hijos se entusiasmen, tengan ganas de quedarse a vivir en el campo y cuenten con las comodidades tecnológicas necesarias”, finalizó bajo aplausos.
El respaldo político al modelo asociativo
El cónclave cooperativo también fue espacio de debate político. El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, participó junto a Sarnari, Marinozzi y el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso. Rodríguez coincidió en que el cooperativismo es sinónimo de arraigo y multiplicación de oportunidades laborales.
“El verdadero desafío es producir más, con más productores”, planteó el ministro, contraponiéndose a las tendencias de concentración económica. Advirtió sobre el contexto cultural que exacerba el individualismo, ante lo cual el modelo asociativo propone una lógica colaborativa.
Rodríguez también defendió la estructura impositiva del sector, cuestionando proyectos que avanzan sobre las exenciones de las entidades solidarias. Afirmó que aplicar el impuesto a las Ganancias a las cooperativas surge de una mirada que desconfía de su función social. Repasó políticas como la creación de la Dirección de Cooperativas Agropecuarias.
En sintonía con Sarnari, advirtió que las nuevas tecnologías deben adoptarse con mirada inclusiva. “Las nuevas tecnologías tienen que servir para fortalecer a los productores, al cooperativismo y al arraigo. No pueden ser herramientas expulsoras de productores ni de oportunidades de trabajo”, sostuvo.
Tras la asamblea, Rodríguez se trasladó a la sede de la Federación de Cooperativas Federadas (FECOFE), que nuclea a 60 cooperativas en diez provincias. Allí encabezó un debate sobre “Los desafíos de la política agraria” y se consolidó una agenda que incluye el VI Congreso Provincial de Cooperativas Agropecuarias para fines de 2026, el desarrollo de la Caja de Alimentos Cooperativos y una Góndola Federal en Mercados Bonaerenses.