El Cristo caminante de Huinganco está a un mes de ser una realidad: así avanza la obra monumental
La monumental obra del Sagrado Corazón de Jesús en Huinganco está por finalizar. Conocé los últimos detalles del vitreaux y la cruz que sorprenderán a todos.
La imponente figura del Sagrado Corazón de Jesús que se levanta en Huinganco entra en su etapa decisiva. Mientras la estructura avanza en el norte neuquino, el artista Alejandro Santana ultima en su taller de Junín de los Andes un vitreaux que será pieza clave de la cruz monumental.
La obra, que llevará más de una década de espera, está próxima a convertirse en uno de los atractivos más convocantes del Alto Neuquén. Según adelantó el propio escultor, restan aproximadamente 30 días para que el conjunto escultórico quede finalizado.
¿Qué falta para terminar el Sagrado Corazón?
En Huinganco, los trabajos se concentran en el revestimiento de madera de coihue de la cruz que acompañará a la figura de Cristo. Además, quedan pendientes la colocación de losetas, la realización de la carpeta y los retoques finales tanto del Cristo como de la estructura general.
El ritmo de la obra está supeditado a las condiciones climáticas, un factor que puede acelerar o demorar las tareas que se ejecutan al aire libre.
Un Cristo con identidad local
La figura no es un simple ícono religioso. Fue concebida como un Cristo caminando que porta un cayado de pastor, en clara alusión a las actividades pastoriles, mineras y forestales que forjaron la historia de Huinganco. De esta manera, la obra integra espiritualidad, cultura y territorio.
La cruz que lo acompaña, inspirada en la Cruz de San Damián, supera los 12 metros de altura y será el soporte de un vitreaux especialmente diseñado para la ocasión. Ese trabajo artesanal, que se realiza en Junín de los Andes, demandó una dedicación minuciosa: cada pieza de vidrio, cada color y cada composición forman parte de un relato visual que dialoga con el pasado y el presente de la región.
Un mirador privilegiado
El lugar elegido para la instalación no es casual. Se trata de un punto elevado con una vista panorámica de 360 grados, desde donde se divisan tanto la cordillera de los Andes como la Cordillera del Viento. El paisaje se convierte en un componente esencial de la experiencia, sumando una dimensión paisajística a la propuesta espiritual y artística.
La iniciativa promete consolidarse como un nuevo polo de atracción para Huinganco y toda la zona, integrándose al Camino de la Fe, el corredor de turismo religioso de Neuquén que abarca unos 800 kilómetros y conecta localidades, templos, santuarios y expresiones culturales de la provincia.
Con la firma de Alejandro Santana, creador del Parque Escultórico Vía Christi y del Cristo Luz en Junín de los Andes, entre otras obras emblemáticas, el Sagrado Corazón de Jesús se prepara para ser mucho más que una escultura: un símbolo que une dos localidades neuquinas y que muy pronto podrá ser contemplado desde las alturas del norte provincial.