El crimen del jubilado de San Vicente: la Justicia movió una ficha clave y falta un solo paso
Una conocida entró a su casa del barrio Las Quintas y lo encontró en la cama, con el rostro ensangrentado. La investigación por el crimen del jubilado de San Vicente ya tiene un responsable señalado, pero falta una firma clave para que el caso llegue a juicio oral.
La investigación por el asesinato de Esteban Carlos Bowchaluk, el jubilado de 72 años hallado sin vida en su casa de San Vicente en marzo del año pasado, entró en su tramo decisivo. El Juzgado de Instrucción 3 considera que la etapa de recolección de pruebas está terminada y ahora espera la palabra de la fiscalía para definir si el expediente marcha a juicio oral.
Según pudo saber este medio, el juzgado corrió vista al Ministerio Público Fiscal para que se pronuncie sobre la elevación a debate o, en su caso, solicite alguna medida probatoria que todavía falte incorporar. La pelota está ahora en la cancha del fiscal.
De homicidio simple a criminis causa
El caso tuvo un giro importante en julio pasado, cuando la calificación legal cambió de "homicidio simple" a "homicidio criminis causa", una decisión que el fiscal acompañó. Para la Justicia, a Bowchaluk lo mataron para ocultar un intento de robo en su vivienda precaria.
El imputado, hoy de 20 años, es el principal sospechoso y había sido detenido poco después del hecho. La hipótesis que sostiene la causa indica que habría actuado junto a un adolescente de 16 años, aunque la responsabilidad de este último quedó desvinculada por el alcance de la edad de imputabilidad vigente en ese momento.
Si el expediente llega a debate, el acusado deberá enfrentar una acusación más pesada que la de homicidio simple. El agravante se configura cuando alguien causa la muerte de otra persona "con el objetivo de preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito (como robo), o bien para procurar la impunidad propia o de un tercero", tal como establece el Código Penal. La norma prevé para ese delito prisión o reclusión perpetua, siempre que el imputado sea hallado culpable en un juicio oral.
El hallazgo en el barrio Las Quintas
Todo comenzó el viernes 21 de marzo de 2025. Una conocida de la víctima entró a la casa del barrio Las Quintas y lo encontró en la cama, sin moverse y con el rostro ensangrentado. Dio aviso a la policía y, minutos después, el médico de la fuerza confirmó que el hombre estaba sin signos vitales.
En la habitación los investigadores secuestraron un trozo de madera de 80 centímetros de largo con clavos y manchas de sangre, que habría sido el arma utilizada para matarlo.
Las primeras averiguaciones permitieron establecer que dos personas habían sido vistas saliendo de la vivienda. Se trataba de dos jóvenes que vivían en el mismo barrio que el jubilado. La hipótesis central del caso sostiene que Bowchaluk los reconoció cuando le entraron a robar y que por eso lo asesinaron.
Con las pruebas reunidas, la definición sobre el futuro del expediente depende ahora de lo que responda la fiscalía.