El crédito que puede cambiarle la vida a Río Negro: puestos de trabajo, una planta gigante y un detalle que nadie esperaba
El crédito más grande de la historia del país ya tiene destino: Río Negro. La planta, los gasoductos y los miles de puestos de trabajo que prometen, pero hay un detalle que todavía no está cerrado y que puede cambiarlo todo.
El Export-Import Bank de los Estados Unidos (US EXIM) puso sobre la mesa una propuesta de financiamiento de hasta USD 6.000 millones para Argentina LNG, el proyecto que exportará gas de Vaca Muerta desde el Golfo San Matías. La noticia llegó desde Nueva York y tiene destino directo en Río Negro y Neuquén.
El anuncio se dio en el marco del U.S.-Argentina Forum on Supply Chains, Energy & Infrastructure, realizado este miércoles. Además de los USD 6.000 millones para el proyecto de GNL, se sumaron otros USD 1.000 millones para otras iniciativas de infraestructura.
Pero hay un dato clave: no es un crédito cerrado. Según el comunicado de YPF, "su eventual otorgamiento estará sujeto a la aprobación final del Directorio de la entidad".
Una planta que promete miles de empleos
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, explicó desde Washington que "en febrero comenzamos a hacer el gasoducto", desde Tratayén a Sierra Grande. Y adelantó: "Haremos un tipo refinería en Río Negro, sobre un predio de 200 hectáreas, lleno de equipamiento".
El ejecutivo también se refirió al poliducto que se construirá y aseguró que "en etanol, seremos el segundo proveedor mundial". Sobre la mano de obra, fue contundente: desde el primer año de construcción de la infraestructura básica para exportar gas, "serán unos 20.000 puestos de trabajo", con unos 14.000 empleos directos.
"Estamos ante el financiamiento más grande de la historia del país y se da por la relación que tiene nuestro presidente (Javier Milei) con el presidente Donald Trump. Para nosotros es un sueño", destacó Marín.
Para poner en marcha la primera etapa se necesitan USD 24.000 millones. Esa infraestructura, según el CEO de YPF, "nos convertirá en el quinto o sexto país exportador de gas del mundo".
¿Dónde se instalará la planta?
La planta fraccionadora del proyecto se levantará en la costa, entre Fuerte Argentino y Sierra Grande, en la zona de Punta Colorada. El gobernador Alberto Weretilneck la definió en agosto como la base de un futuro polo industrial: "La planta de separación de gases nos va a permitir fundar el polo petroquímico".
El monto representa una porción de la inversión total del proyecto, estimada en USD 51.000 millones a lo largo de toda su vida útil y en unos USD 29.000 millones hasta 2031, cuando se prevé que entren en operación las dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG).
El financiamiento tiene un destino específico: "la adquisición de bienes y servicios estadounidenses para las etapas de desarrollo de infraestructura y producción vinculadas al proyecto", según el comunicado. Es la lógica de toda agencia de crédito a la exportación: financiar ventas de empresas de su propio país.
Marín había anticipado antes del foro que el monto de cada agencia de crédito se define según "cómo salieron las licitaciones", y que la compañía negocia también con agencias de Europa y Asia. El EXIM sería, así, una de varias fuentes. No es la primera ventanilla a la que golpea el proyecto: durante la feria Gastech, en Bangkok, la primera etapa de financiamiento bancario, por USD 15.500 millones, recibió ofertas de 47 bancos internacionales por 2,4 veces el monto requerido.
El capítulo que todavía no tiene letra chica
El crédito del EXIM no llegó solo. Se anunció en el marco del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa que lanzaron el canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau para modernizar la infraestructura que une los sectores productivos argentinos con los puertos del Atlántico.
La declaración conjunta organiza la cooperación en cuatro capítulos: transporte, energía, minerales y el plano digital. En transporte, ambos gobiernos se comprometen a identificar proyectos prioritarios de rehabilitación y expansión de ferrocarriles, vías navegables y puertos, con lugar para empresas estadounidenses como oferentes o subcontratistas.
Además, el EXIM y la Argentina firmaron un marco denominado "Build the Future", para un financiamiento total de hasta USD 7.000 millones hasta 2027 para infraestructura y capacidad productiva. Entre los proyectos de interés, la hoja informativa del Departamento de Estado menciona conexiones ferroviarias desde Vaca Muerta hacia Bahía Blanca.
Es un eje que interesa directamente a Río Negro: la traza ferroviaria entre Bahía Blanca y Neuquén recorre el Valle Medio y el Alto Valle, y un tren de carga con capacidad para abastecer a los yacimientos es una de las alternativas que se discuten para sacar camiones de las rutas 22 y 151, hoy saturadas por el tránsito petrolero. No trascendieron montos, plazos ni trazas para ese capítulo.
Río Negro navegable, otra vez en discusión
Tampoco hay detalle sobre qué vías navegables podrían entrar en el corredor. La única obra fluvial mencionada en la hoja informativa es la concesión a 25 años de la Vía Navegable Troncal, la hidrovía del Paraná. Sin embargo, la mención genérica a las vías navegables reaviva una discusión que en Río Negro está abierta desde mayo: la de volver navegable el río Negro para bajar la arena de fractura que hoy llega a Vaca Muerta en camión desde Entre Ríos.
Un estudio encargado por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) analiza un recorrido desde Arroyito, aguas abajo de las represas, hasta Viedma y el mar. Rubén Etcheverry, representante de Neuquén ante la AIC, aseguró que los dos primeros informes "dan muy buenos resultados" y resumió el argumento económico en una cifra: una barcaza puede reemplazar a 80 camiones, a un cuarto del costo del flete terrestre. El tercer informe, con los montos de inversión necesarios, todavía no se conoció.