El crecimiento que no llega a todos: ¿qué motores quedan encendidos para el segundo semestre?

El Gobierno promete una mejora económica, pero los datos muestran un crecimiento concentrado que no llega al consumo, la industria ni el empleo. ¿Qué motores quedan encendidos para el segundo semestre?

· 6 min de lectura
El crecimiento que no llega a todos: ¿qué motores quedan encendidos para el segundo semestre?
El crecimiento que no llega a todos: ¿qué motores quedan encendidos para el segundo semestre?

El Gobierno de Javier Milei promete una mejora económica para la segunda mitad del año, pero los datos oficiales y privados revelan una realidad más compleja: el crecimiento se concentra en unos pocos sectores y no logra trasladarse al consumo, la industria, la construcción ni el empleo formal. Una economía puede expandirse gracias al impulso de actividades altamente especializadas, mientras el resto del entramado productivo permanece estancado. Esa es la principal incógnita que abre el segundo semestre.

Consumo: un motor que no arranca

Históricamente, las recuperaciones económicas en Argentina seguían un patrón: el consumo crecía, la producción aumentaba, la construcción se reactivaba y el empleo acompañaba. Pero esa lógica parece haberse roto. Aunque algunos indicadores agregados muestran una mejora respecto a los peores meses de la recesión, no hay señales de una reactivación sostenida de la demanda interna. Los ingresos de los hogares siguen golpeados por la pérdida de poder adquisitivo (el salario privado registrado cayó 3,5% desde noviembre de 2023, y el público, 17,3%), y el crédito, que funcionó como sostén, comienza a agotarse.

Un informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) advierte que el endeudamiento familiar y el deterioro de la capacidad de pago ponen un límite. La tasa de irregularidad de los préstamos a familias ya superó el 12%, la más alta desde la crisis de 2001-03. Siete millones de personas tienen problemas de calificación crediticia, y más de una cuarta parte de quienes pidieron un préstamo están en mora. En las billeteras virtuales, la mora “irrecuperable” escaló al 10,8% en marzo de 2026, cuadruplicando el nivel de inicios de 2025. “Las familias recurren al endeudamiento para cubrir necesidades básicas, no para invertir”, señalan los economistas. Sin mejora del ingreso, el consumo difícilmente será el motor del segundo semestre.

Inversión productiva: ¿hacia dónde va?

La apuesta del Gobierno es la inversión privada, pero el destino importa. Los grandes proyectos anunciados se concentran en petróleo, gas y minería, impulsados por el RIGI. Son sectores con alto potencial exportador, pero su impacto en el empleo y el entramado productivo es limitado. Desde que asumió Milei, la economía creció 5,5%, pero el empleo privado formal cayó 3,7%. Un informe del IPYPP muestra que la explotación de minas y canteras creció 17,1%, pero el empleo en ese sector bajó 5%. Algo similar ocurre con la intermediación financiera (+4,5% de actividad, -4,6% de empleo) y el agro (+10,9%, sin nuevos empleos formales).

En contraste, las economías regionales tradicionales están en rojo. Según Coninagro, ocho de las principales están en rojo, siete en amarillo y solo cuatro en verde. La yerba mate y el vino acumulan doce meses críticos; también están en rojo el arroz, hortalizas, algodón, maní, leche y mandioca. La pregunta es si este perfil de inversiones puede compensar la debilidad del consumo, la industria y la construcción, o si consolidará una recuperación cada vez más concentrada.

Construcción: el desplome de un motor histórico

La construcción, tradicional multiplicador de actividad, perdió protagonismo por la paralización de la obra pública. El gasto de capital cayó 81% en términos reales, según el Instituto Argentina Grande. Más de 100.000 puestos de trabajo se perdieron desde el inicio de la gestión Milei, según el IERIC. Junto con la industria manufacturera, concentra 6 de cada 10 empleos destruidos en el sector privado. “El empleo registrado en la construcción está planchado desde hace dos años, tras caer más del 20% entre agosto de 2023 y abril de 2024”, señaló el investigador Luis Campos.

La cantidad de empleadores cayó 24,2% respecto al máximo de 2008, y las empresas en grandes ciudades tocaron los niveles más bajos en 20 años, incluso por debajo de la pandemia. Aunque en mayo hubo una leve mejora mensual (despachos de cemento +3,5%, índice Construya +1,9%), el sector sigue rezagado: está 23% y 30% por debajo de 2022. La incógnita es si la inversión privada podrá reemplazar al Estado como impulsor.

Industria: el termómetro de la crisis

La industria, dependiente del mercado interno, no logra recuperarse. El Índice de Producción Industrial (IPI) del INDEC cayó 5,7% interanual en mayo, con una baja acumulada de 3,1% en el año. La capacidad instalada utilizada fue de solo 58,4%, muy por debajo de mayo de 2025. Mientras el bloque energético lidera gracias al petróleo, sectores como la metalmecánica y el textil operan con elevada capacidad ociosa.

La Unión Industrial Argentina (UIA) advierte que la debilidad del mercado interno es la principal preocupación para una de cada dos empresas. Le siguen el aumento de costos (21,3%) y la competencia de importados (15,6%). Para las pymes, la situación es más grave: el 83% señala la caída de ventas como principal problema, y el 60% sufre retrasos en los pagos de sus clientes, cuando un año atrás era el 35%. Además, entre las pocas firmas que aumentaron ventas, las que venden importados tuvieron mejor desempeño. La industria manufacturera perdió más de 83.000 empleos registrados y 28.262 empresas desaparecieron, en 23 de 24 provincias. Buenos Aires encabeza la destrucción con 7.625 empresas menos, seguida por Córdoba (-4.647) y Santa Fe (-2.945).

Empleo: cantidad versus calidad

El empleo es la prueba de fuego. Desde el inicio de la gestión, el sector privado perdió más de 300.000 empleos registrados. Los asalariados formales representan apenas el 44,6% de los ocupados, el nivel más bajo en años. En contraste, el cuentapropismo y el empleo no registrado crecen: más de la mitad de los ocupados (51,4%) están en esa situación, y 4 de cada 10 trabajan en la informalidad, unos 8,5 millones de personas.

Un informe de Fundar destaca que el cuentapropismo femenino es el que más crece: pasó del 34% del empleo no asalariado en 2012 al 42% actual. “Casi un 40% trabaja en comercio, principalmente alimentos y ropa”, detallan. “El problema no es solo el bajo crecimiento, sino la dificultad para transformarlo en empleo productivo y protegido”, señala el Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Segundo semestre: ¿quién sostiene el crecimiento?

Si el consumo, la industria, la construcción y el empleo no traccionan, ¿de dónde viene el crecimiento? El impulso proviene de un puñado de sectores: petróleo y gas en Vaca Muerta, minería, agroexportación e intermediación financiera. Son estratégicos para generar divisas, pero requieren poca mano de obra y tienen cadenas de proveedores reducidas. Según el Observatorio del RIGI (UNSAM-CONICET), las empresas del RIGI estiman 15.194 empleos directos y 50.573 indirectos durante la construcción, pero en la fase operativa caen a 8.196 y 17.575, respectivamente. “El RIGI todavía no compensa la caída general del empleo formal en otros sectores”, concluyen.

La discusión de fondo es si el crecimiento del PBI logrará extenderse al conjunto de la economía o si, como hasta ahora, seguirá apoyándose en un número reducido de sectores, con escasa capacidad para generar empleo y dinamizar el mercado interno.

Más para leer

Un dato que preocupa: Salta perdió casi 900 empleadores desde noviembre de 2023
Economía
El campo rompe récords: las exportaciones agroindustriales crecen con la apertura de casi 300 mercados
Economía
El secreto mejor guardado de Misiones: 300 mil plantines de banano que cambiarán el norte
Economía
Panaderos jujeños al límite: "No sé cómo hacen los que venden más barato"
Economía
Trigo en Entre Ríos: por qué la siembra cae un 18% y qué pasó con el lino
Economía
Cinco gigantes mineras ponen la mira en Catamarca: prometen inversiones por más de USD 2.700 millones
Economía