El costo de la guerra en Medio Oriente golpeó a la economía de EEUU: la cifra más alta desde 2022
El encarecimiento de la energía por la guerra en Medio Oriente ya se siente en toda la economía de EEUU y los precios al productor marcaron un récord que no se veía desde 2022. El dato que preocupa a la Fed y que puede mover las tasas otra vez.
Los precios al productor de Estados Unidos registraron en septiembre su mayor aumento en más de cuatro años, impulsados por el encarecimiento de la energía que se trasladó al resto de la economía. El índice de precios al productor (IPP) subió 1,3% mensual y 6,3% interanual, según informó este jueves la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
Se trata del incremento mensual más pronunciado desde marzo de 2022. La escalada de los costos energéticos, vinculada al conflicto en Medio Oriente, se propagó con fuerza a lo largo de la cadena productiva estadounidense.
El dato superó todas las estimaciones de los analistas y complica el panorama para la Reserva Federal (Fed), que ahora enfrenta una mayor presión para volver a subir las tasas de interés por segunda vez consecutiva.
Qué muestran los números
El IPP avanzó 1,3% respecto de agosto, el mayor salto mensual desde marzo de 2022. En la comparación interanual, el alza fue del 6,3%.
Si se excluyen los alimentos y la energía —los componentes más volátiles—, el índice subió 0,7% en el mes y 5% en doce meses. Incluso esa medición, considerada más estable, también quedó por encima de lo previsto por el mercado.
Presión sobre la Fed
Con estos registros, la Reserva Federal queda en una posición incómoda: la inflación mayorista no cede y los precios siguen subiendo a un ritmo que no se veía desde 2022. El mercado ya descuenta que el organismo podría endurecer nuevamente su política monetaria.
La suba de los costos de la energía, motor principal de este salto, responde al conflicto en Medio Oriente, que sigue impactando sobre las cadenas de suministro globales.

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