El corazón de metal que los alumnos de La Cumbre ya usan para algo inesperado
¿Qué hizo el taller de Herrería de la Escuela Municipal de Oficios para que los alumnos del colegio Nuestra Señora de Lourdes ya no tiren sus botellas en cualquier lado?
La sexta edición de la Ecoferia del colegio Nuestra Señora de Lourdes volvió a llenar de gente las calles de La Cumbre. El proyecto, que ya fue declarado de Interés Municipal, se consolidó como una cita obligada para la comunidad educativa de la zona.
Un taller municipal que se sumó a la movida
Este año la novedad llegó de la mano de los estudiantes del taller de Herrería de la Escuela Municipal de Oficios. Los chicos no fueron solo a mirar: fabricaron con sus propias manos un corazón de metal que ahora ocupa un lugar central en el colegio.
La pieza, que sorprendió a los presentes, no es un adorno cualquiera. Está pensada para que los alumnos depositen allí sus botellas de plástico vacías, una forma concreta de darle una segunda vida a los residuos dentro del propio establecimiento.
Un proyecto que crece año tras año
La Ecoferia nació hace seis años y desde entonces no paró de sumar participantes y visitantes. La declaración de Interés Municipal fue un espaldarazo para la iniciativa, que busca instalar hábitos ambientales entre los más jóvenes.
Con la incorporación del taller de Herrería, la propuesta amplió su alcance: ya no se limita al reciclaje tradicional, sino que cruza el aprendizaje de un oficio con la conciencia ecológica. El corazón de metal quedará como símbolo de esa unión y como recordatorio diario de que hasta el gesto más pequeño puede tener un impacto.