El control en la ruta 34 que terminó con un hallazgo oculto en el tanque de combustible
Un control de rutina en la ruta 34 terminó destapando una carga que viajaba escondida en un lugar impensado de la camioneta. El conductor, un hombre de 63 años, quedó detenido y ahora la Justicia investiga si el traslado era parte de algo mucho más grande. ¿Qué encontraron exactamente adentro del tanque de combustible?
Un hombre de 63 años quedó detenido en Salta después de que Gendarmería Nacional descubriera más de 65 kilos de cocaína escondidos en su camioneta. El hallazgo se produjo durante un control en la ruta nacional 34, a la altura de Rosario de la Frontera, y la Justicia Federal ya formalizó la investigación con prisión preventiva por 72 días.
El procedimiento se desencadenó en la madrugada del domingo en el puesto El Naranjo, cuando los efectivos advirtieron que el conductor mostraba un evidente nerviosismo y daba respuestas confusas sobre el origen del viaje. El hombre había arrancado en Jujuy y tenía como destino la provincia de Buenos Aires.
La maniobra que no encajaba
Al inspeccionar la camioneta por fuera, los gendarmes notaron una caja metálica adherida al tanque de combustible que no correspondía al modelo del vehículo. Esa anomalía derivó en una requisa más profunda, con intervención de la Fiscalía y autorización judicial.
Un can detector de narcóticos marcó positivo en el sector y un escáner portátil confirmó la presencia de paquetes en el interior. Al abrir la estructura, los efectivos contaron 62 ladrillos de cocaína que en total superaban los 65 kilos. Los panes llevaban grabado en bajorrelieve un delfín, una marca que ahora será analizada como parte de la causa.
Además de la droga, se secuestró el teléfono celular del detenido para avanzar sobre sus comunicaciones y posibles vínculos con el traslado.
Qué se debatió en la audiencia
La investigación está a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Salta, conducida por el fiscal federal Ricardo Toranzos. La auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo presentó los elementos reunidos ante el juez federal de Garantías N.º 1 de Salta, Julio Bavio.
Durante la audiencia, el acusado manifestó que vive en el partido bonaerense de José C. Paz y que trabaja como herrero. Se abstuvo de declarar sobre el hecho que se le atribuye.
La Fiscalía sostuvo como hipótesis que el transporte podría no haber sido una maniobra aislada y que el detenido podría tener vinculación con una estructura de mayor complejidad. Por eso pidió la prisión preventiva, al considerar que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. El juez autorizó distintos peritajes, el levantamiento del secreto bancario y bursátil, y el análisis de la evidencia secuestrada.
La defensa no cuestionó la imputación, pero solicitó que la prisión preventiva fuera reemplazada por un arresto domiciliario. Argumentó que el hombre tendría antecedentes cardíacos y habría sufrido dos infartos, además de necesitar medicación diaria. Sin embargo, la propia defensa reconoció durante la audiencia que no contaba con certificados médicos que acreditaran esa situación.
La Fiscalía también destacó que el examen médico realizado tras la detención indicó que el imputado se encontraba lúcido, con presión arterial normal y en buen estado general. A eso sumó dudas sobre la residencia declarada y una circunstancia que consideró relevante: el hombre habría realizado un viaje de más de 1.500 kilómetros sin llevar consigo la medicación que, según sostuvo, necesita a diario.