El contratista de Adorni volvió a la Justicia y lo que llevaba en la mano sorprendió a todos
El testigo clave volvió al juzgado con una carpeta llena de pruebas que podrían cambiar el rumbo de la investigación. ¿Qué esconden los chats y facturas que ahora están en manos de la Justicia?
El contratista Matías Tabar se presentó este viernes de manera espontánea ante la Justicia para ampliar su declaración en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Allí aportó más facturas, remitos y capturas de pantalla de chats, todo relacionado con las tareas de refacción en la casa de Indio Qua.
Tabar también confirmó el monto total de la obra: US$245.000, y que el pago del funcionario fue en efectivo. Horas antes, había defendido a Adorni en declaraciones exclusivas con TN.
¿Qué dijo el contratista sobre la obra?
“Yo lo adoro a Manuel, estoy convencido de que es honesto y creo que va a poder justificar todo”, señaló Tabar. Además, reconoció que recibió un anticipo del pago en dólares y en efectivo. “Parece que los únicos que evadimos fuimos Manuel y yo”, planteó.
El contratista explicó que el pago fue en dólares billete porque “el contexto de hace dos años era bastante distinto al de ahora. Es la única forma que el constructor trata de resguardar. Hace un año y medio era en dólares”.
Tabar detalló que el presupuesto inicial era de US$94.000, pero que con los adicionales el total ascendió a US$245.000. “Cualquier persona que transite la construcción sabe que esos son los valores de las cosas. Mis honorarios fueron de US$20.000”, aclaró.
¿Hubo bolsos de dólares?
En ese sentido, negó versiones sobre entregas llamativas: “En ningún momento vinieron ni bolsos de dólares ni cajas de zapatos llenas de dólares”. También explicó que los montos se fueron incrementando a medida que surgían nuevos pedidos: “Yo le pasé un presupuesto, que él aceptó. Empezamos a trabajar, se empieza a pedir una cosa, otra cosa, y eso termina desembocando en el total de la obra”.
Respecto a su vínculo con Adorni, Tabar indicó: “Yo no sabría decir cómo es mi relación. Fue buena hasta el último momento que tuvimos relación. Teníamos conversaciones siempre. Dos o tres veces por semana. La obra se terminó en ese tiempo y se siguieron haciendo un montón de cosas: arreglos, pintura, carpintería, tornillos”.