El consumo en supermercados se derrumba: la caída que golpea a 24 provincias
El consumo en supermercados se derrumbó en todo el país y el informe que lo confirma deja un dato que preocupa a cualquier familia: el salario se recuperó, pero la plata no alcanza para llenar el changuito. ¿Qué pasó en tu provincia?
El consumo masivo en supermercados registró una caída del 15,8% a nivel nacional entre enero y julio de 2026 en comparación con el mismo período de 2023, antes de la llegada de Javier Milei al Gobierno. El dato surge de un informe de la Fundación Encuentro, vinculada al Frente Renovador, elaborado a partir de datos del INDEC.
La contracción no fue un fenómeno aislado: se verificó en las 24 jurisdicciones del país. Además, las ventas retrocedieron un 7% interanual este año, también con bajas en todas las provincias.
El norte, la región más castigada
El desplome fue especialmente severo en el norte argentino. El Noreste (NEA) sufrió una caída del 32,8% respecto de 2023, mientras que el Noroeste (NOA) registró una contracción del 27,3%.
Las bajas más moderadas se dieron en la región Pampeana (-11,2%) y la Patagonia (-10,9%).
Provincia por provincia
Los números más alarmantes corresponden a Formosa (-39,3%), Misiones (-35,6%), Corrientes (-32,7%) y Tucumán (-31,5%). En el otro extremo, las caídas menos pronunciadas se registraron en Neuquén (-3,1%), Santa Fe (-5,5%) y Río Negro (-8,7%).
En la provincia de Buenos Aires, las ventas disminuyeron un 18,4%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires retrocedieron un 9,3%.
Empleo registrado: 22 de 24 provincias en rojo
El informe también advirtió que el empleo asalariado privado registrado cayó en 22 de las 24 jurisdicciones entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Las únicas excepciones fueron Neuquén (+7,1%) y Río Negro (+2,8%), impulsadas por la actividad de Vaca Muerta.
Las mayores pérdidas porcentuales se dieron en Santa Cruz (-16,4%), Tierra del Fuego (-15,6%) y Catamarca (-12,3%). En términos absolutos, Buenos Aires encabezó la destrucción de empleo, con 79.000 puestos menos.
Salarios que se recuperan, consumo que no
Otro dato llamativo del estudio es que la recuperación del poder adquisitivo del salario registrado no se tradujo en un repunte del consumo. El salario privado formal volvió al nivel de noviembre de 2023 en 15 de las 24 jurisdicciones, pero las ventas en supermercados continuaron por debajo de aquel año en todas ellas.
Los ejemplos son elocuentes: en Formosa el salario registrado aumentó un 4,8% real, pero las ventas cayeron un 39,3%. En Corrientes, los salarios mejoraron un 1,6% mientras que el consumo retrocedió un 32,7%. En Santiago del Estero, el salario registrado total creció un 25,5%, pero las ventas disminuyeron un 29,1%.
La explicación: gastos fijos e informalidad
El informe atribuyó esta divergencia al incremento de los gastos fijos, la pérdida de puestos de trabajo y la informalidad laboral. En particular, señaló que el poder adquisitivo del salario privado frente a los precios regulados cayó entre un 27,5% y un 38,3%, pese a haberse recuperado frente al IPC general en varias regiones.
Esa combinación redujo el ingreso disponible de los hogares para destinar al consumo, lo que explica por qué la mejora salarial no se reflejó en las góndolas.