El cóndor Kurruf volvió a volar en Sierra Grande: el detalle que nadie esperaba
¿Qué hizo que un cóndor rescatado en julio pudiera volver a surcar las sierras de Sierra Grande? La historia del ejemplar que conmovió a todo un pueblo.
El cóndor andino Kurruf regresó a la libertad en las sierras de Sierra Grande, en un hecho sin precedentes para la localidad rionegrina. El ejemplar adulto fue rescatado en julio y, tras un proceso de rehabilitación, volvió a desplegar sus alas ante una multitud emocionada.
Vecinos, familias, estudiantes, docentes, especialistas y autoridades se congregaron para presenciar el momento. La intendenta Roxana Fernández destacó la importancia de que las sierras hayan sido elegidas para esta liberación: "Fue una actividad que congregó a muchísima gente, una jornada muy linda. Que hayan elegido nuestras sierras preciosas para este momento inolvidable es muy significativo", expresó.
De la debilidad al cielo
Kurruf fue hallado el 10 de julio en Tembrao, departamento Valcheta, con un cuadro de debilidad que le impedía volar. El llamado de un vecino activó el operativo de rescate por parte de los Asistentes de campo del Ecoparque de Buenos Aires. Tras recibir primeros auxilios en Valcheta y con el apoyo de Aerolíneas Argentinas, fue trasladado al Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Temaikèn, donde recibió atención veterinaria especializada hasta estar en condiciones de regresar a la naturaleza.
La guardaparque Camila Benítez, integrante del equipo de Sierra Pailemán, subrayó el rol de la comunidad: "Nuestros vecinos son nuestros aliados. Gracias a ellos estamos acá y Kurruf puede volver a volar en libertad".
La liberación tuvo además un fuerte componente educativo. Días previos, integrantes del programa visitaron escuelas de Sierra Grande para transmitir a niños y jóvenes la importancia de vivir este momento con respeto y armonía. "Después son ellos los que llevan el mensaje a sus amigos, familias y vecinos. Así se arma una red", explicó Benítez.
Un regreso diferente
La asistente bióloga del Programa de Conservación de Cóndor Andino del Ecoparque de Buenos Aires, Daniela Reygert, explicó que la liberación de Kurruf tuvo una característica especial: al ser adulto, ya conoce el territorio y cuenta con la experiencia necesaria para desenvolverse nuevamente en libertad. "Kurruf es adulto, ya tiene la experiencia de saber volar, conoce la zona, estos cerros y sabe buscar comida", detalló. A diferencia de los pichones, que requieren un seguimiento prolongado mientras aprenden a desenvolverse, Kurruf podrá buscar refugio y alimento para luego continuar por las rutas que ya conoce.
Un trabajo conjunto
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro acompañó, junto al área de Fauna, las distintas etapas de recuperación de Kurruf hasta su regreso al ambiente natural. También participaron de la liberación integrantes del Cuerpo de Guardas Ambientales del Área Natural Protegida Puerto Lobos y el equipo técnico provincial.
"La recuperación y liberación de Kurruf es el resultado de un trabajo articulado y sostenido para proteger nuestra fauna silvestre", destacó la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.
El regreso de Kurruf fue posible gracias a una cadena de compromiso que comenzó con el llamado de un vecino y continuó con el trabajo de especialistas, instituciones, organismos y una comunidad que hizo propio el cuidado de la especie.
En Sierra Grande quedó una imagen difícil de olvidar: chicos y grandes mirando hacia arriba, el silencio de la espera y, finalmente, las alas desplegándose frente a las sierras.





