El Concejo de Rosario se trabó con Uber y Didi: la interna que dejó el proyecto sin dictamen
¿Qué pasó en el Concejo para que Uber y Didi sigan sin regulación en Rosario? La interna que trabó el debate y el dato que el oficialismo no quiere perder de vista.
El proyecto del oficialismo para regular las aplicaciones de transporte como Uber, DiDi y Cabify no pudo llegar al recinto este jueves. La discusión se empantanó en comisiones, no hubo dictamen y la jornada terminó con un fuerte cruce de acusaciones entre los bloques del Concejo Municipal.
La presidenta del cuerpo, María Eugenia Schmuck, apuntó directo contra La Libertad Avanza: "Ni leyeron el proyecto", se quejó. Además, reprendió a los ediles libertarios por abandonar las comisiones y cuestionó su falta de argumentos técnicos.
La respuesta libertaria
Desde la otra vereda, el jefe de bloque de La Libertad Avanza, Juan Pedro Aleart, rechazó las acusaciones y recordó que su espacio presentó un proyecto sobre el tema en febrero pasado. "Eso no implica que aprobemos cualquier cosa, y de la forma que plantea y quiere el intendente", disparó.
El ex presentador de medios fue más allá y apuntó contra el historial del municipio: "De golpe, después de haber estado diez años persiguiendo a los conductores y usuarios tratándolos como delincuentes, llevándoles el auto al corralón y cobrándoles multas que hoy son de 2 millones y medio de pesos".
Aleart quiere una regulación con poca regulación. "Nosotros queremos habilitar las aplicaciones, pero sin la intervención del Estado, como propone el intendente", sostuvo, con especial énfasis en la tarifa mínima que incluye la ordenanza. Para el libertario, debe mantenerse el esquema de precios variables según la demanda.
En sintonía con su espacio, planteó: "El intendente entiende el sistema de las aplicaciones como un servicio público, y nosotros lo entendemos como un acuerdo entre privados".
El oficialismo redobla la apuesta
El secretario de Gobierno de la Municipalidad, Sebastián Chale, defendió la iniciativa y se mostró confiado pese al traspié: aseguró que fuera del Palacio Vasallo "hay mucho consenso social".
Chale responsabilizó a Aleart por proponer la legalización de las aplicaciones y después oponerse. Consideró que este es "el momento propicio" para la regulación y que no hay que "desaprovecharlo por una especulación de tipo personal, electoral".
Y volvió sobre el concejal libertario: "Me parece que es una picardía que un concejal que viene reclamando Uber sea el principal opositor a un proyecto que lo incluye de manera virtuosa y además le da mucha seguridad a todos los actores del sistema".
Todos contra todos
El concejal de Unidos Fabrizio Fiatti sumó sus reproches y apuntó a Ciudad Futura. Según dijo, ese espacio y La Libertad Avanza se unieron "para retrasar la regulación".
María Fernanda Rey, de la bancada Justicialista, expuso las tensiones de su propia construcción política. "Nunca pensé ser testigo de la coincidencia de Juan Monteverde y La Libertad Avanza. No pensé estar viva para eso. Estoy en shock después de ver cuchicheando a Monteverde y a (el libertario Lautaro Nahime) Enriquez", chicaneó.
Y le facturó a Monteverde su performance electoral: "¿Sabés por qué Pablo Javkin es intendente? Porque te cansaste de perder las elecciones contra el necio de Javkin, porque si no hubieses usurpado nuestro partido quizás un justicialista sería intendente".
Qué dice el proyecto que quedó en el camino
La iniciativa de Pablo Javkin busca modificar la Ordenanza 10.544 para legalizar y regular formalmente las aplicaciones de transporte de pasajeros. Estos son los puntos centrales:
- Registro Obligatorio: se crea el Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte, bajo la órbita de la Secretaría de Movilidad. Las empresas tecnológicas deberán contar con autorización municipal expresa para operar.
- Requisitos de seguridad y choferes: todos los conductores deberán tener licencia profesional y un seguro específico para el traslado de personas contratado para las aplicaciones.
- Tarifa dinámica con piso mínimo: la tarifa se rige por la oferta y la demanda, pero se fija un mínimo equivalente al boleto de colectivo, inicialmente en $1.720, para evitar competencia desleal extrema con los taxis.
- Inclusión e igualación de taxis: el sistema incorpora formalmente a taxis y remises, que podrán usar las plataformas digitales y realizar tareas complementarias como cadetería de manera legal.
- Exclusión de motos: no se autoriza el traslado de pasajeros en motos (como Uber Moto) por estrictas consideraciones de seguridad vial urbana.
El conflicto con los repartidores
Otro punto de controversia involucra a los deliverys. El proyecto habilita a taxis y remises a realizar tareas de reparto y cadetería, lo que generó el rechazo del Sindicato de Cadetes de Rosario. El sector argumenta que ya sufre una fuerte caída del consumo y que sumar miles de taxis al reparto destruirá sus puestos de trabajo.
En paralelo, los repartidores denuncian condiciones de precarización laboral extrema y falta de infraestructura, por lo que piden que el proyecto incluya mejoras para su desempeño. También hay propuestas para crear estaciones o refugios de descanso con baños, agua y wifi. La idea contempla que el financiamiento de esa infraestructura esté a cargo de las aplicaciones, algo que las empresas, algunas transnacionales, rechazan de plano.
Cómo sigue
Las comisiones de Gobierno y Servicios Públicos se reunirán nuevamente el lunes 19 y el martes 20 de octubre. Allí, el oficialismo buscará otra vez acercar posiciones y sacar un dictamen. La intención en el Palacio de los Leones es que el proyecto llegue al recinto en la sesión del jueves 22.