El Concejo aprobó el proyecto oficialista para congelar las bancas en 20 y ahora la decisión pasa a los vecinos. ¿Qué organismos quedaron en la mira de la oposición y por qué el costo de la política calentó el debate?
El Concejo Deliberante de Neuquén capital dio luz verde este jueves al proyecto de ordenanza que busca fijar en 20 la cantidad de concejales y frenar el crecimiento que la Carta Orgánica impone al ritmo de la población. La iniciativa, impulsada por el oficialismo, tendrá ahora una instancia decisiva: los vecinos deberán ratificarla o rechazarla en una consulta popular que se votará junto a las elecciones municipales de 2027.
La sesión ordinaria número 19 fue el escenario del debate. El proyecto cosechó 13 votos a favor y fue aprobado por mayoría, mientras que en la votación en particular los artículos obtuvieron entre 12 y 14 respaldos.
Qué cambia con la medida
El texto apunta a modificar el artículo 53 de la Carta Orgánica. Hoy el cuerpo tiene 18 bancas y, según la norma vigente, ese número debería crecer a medida que aumenta la población, con un techo de 30 ediles. Con la explosión demográfica de la zona, ese tope podría alcanzarse en pocos años. La propuesta oficialista busca congelar el cupo en 20 a partir de la futura composición del Concejo, tras los comicios de 2027.
En el recinto, las voces a favor sostuvieron que la medida no afecta la representatividad. Argumentaron que el sistema de reparto solo permitiría el ingreso de más concejales para los partidos mayoritarios o de primeras minorías, y remarcaron que la composición actual ya cuenta con 12 bloques diferentes, lo que demuestra una pluralidad de voces. También recordaron que la iniciativa había sido solicitada en la enmienda de 2021, que eliminó las elecciones de medio término, y que responde a un pedido ciudadano de destinar los fondos públicos a obras y servicios en lugar de sostener gastos institucionales.
El costo de la política, el eje del cruce
La reducción del gasto político fue el punto que más tensionó el debate. El concejal Daniel Figueroa (Unión por la Patria) se pronunció en contra y aportó números: según presupuestos municipales de 2024 comparados por la Fundación Libertad, ciudades como Tucumán o Jujuy destinaban más de 500 millones de pesos anuales por cada concejal, mientras que en Neuquén el gasto es de 129 millones si se divide el presupuesto total del organismo por la cantidad de ediles.
"Del presupuesto municipal, sólo el 2% del total se destina al Concejo Deliberante, la Defensoría del Pueblo y la Sindicatura Municipal", dijo Figueroa. Y agregó: "Una cosa es cuidar y ser responsables con los recursos públicos y otra es limitar la representatividad". Para el edil, "no somos un gasto, somos representantes elegidos por la ciudadanía".
Del otro lado, el concejal José Luis Artaza (Fuerza Libertaria) respaldó la medida y contrastó las cifras. "En 2021 habíamos propuesto congelar en 18 la cantidad de concejales; si fuera por nosotros ese sería el número, pero fijarlo en 20 evita que se siga incrementando a futuro", afirmó. Y sumó: "Si establecemos el costo que tiene, con un presupuesto del Deliberante de 13.131 millones de pesos, de 2,5% del presupuesto, cada concejal costamos 730 millones de pesos a la ciudad. Los dos concejales que vienen implican 1500 millones a la ciudad".
El concejal Santiago Galindez (MPN) defendió el proyecto y apuntó contra el bloque libertario: "Este proyecto insiste en aquello que el intendente Mariano Gaido había planteado mucho antes que la austeridad en los presupuestos y los recortes en la política fueran el slogan de quienes hacen campaña con una motosierra". Y remarcó que se trata de "acciones concretas que reducen el gasto, como cuando eliminamos las elecciones de medio término", que se visibilizan en un presupuesto municipal que año a año aumenta el porcentaje destinado a obras y reduce el porcentaje en personal.
La Defensoría del Pueblo, en la mira
La concejal Denisse Stillger (PRO) se mostró a favor de reducir el costo político del Concejo, pero puso el foco en otras estructuras que, a su criterio, duplican funciones y generan mayor gasto. "Propongo que la enmienda incluya la eliminación de la figura del Defensor del Pueblo y que eso también vaya a consulta popular", planteó. Recordó que esa figura se creó en 1995, con una ciudad muy diferente a la actual, y mencionó que existen otros organismos como las oficinas de Protección al Consumidor, el patrocinio gratuito del Colegio de Abogados o el propio Poder Judicial que ya brindan el mismo servicio.
Stillger precisó que el presupuesto de 2027 destinará 2864 millones de pesos a la Defensoría, un 76% más que el año anterior, y que 2100 millones se destinan al personal. Reconoció el profesionalismo de los trabajadores y sugirió que, de disolverse el organismo, podrían incorporarse a otras estructuras municipales que ya cumplen funciones similares. "Cuando los vecinos más necesitaron al Defensor del Pueblo, como en la instalación del Neuquén Arena en la isla 132, la tarifaria del año pasado, la calle Mandalari o la península Hiroki, no estuvo", reclamó.
La concejal Laura Pérez (Comunidad Neuquinizate) consideró que, más que sostener o eliminar la Defensoría, "es necesario revisar las prácticas" y la eficiencia de cada institución. "La gente no cree en la política, y la crisis de representación ha venido hace mucho tiempo para quedarse", dijo. Y agregó: "Así como la vida humana no tiene precio, la democracia tampoco. Yo creo en la democracia participativa y la responsabilidad institucional". Pérez decidió acompañar el proyecto para que sean los vecinos quienes tomen la decisión final en el referéndum.
Hegemonía o pluralidad: la disputa de fondo
Los concejales Julieta Katcoff y Federico Sánchez, del Frente de Izquierda, centraron su rechazo en el efecto que el congelamiento tendría sobre los partidos más pequeños. "No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que el sistema D'Hondt excluye a los partidos minoritarios", dijo Katcoff. Y advirtió: "Al crecer la población y congelar las bancas, los partidos más pequeños quedan afuera de la representación".
Para este bloque, la reducción del costo político no debe lograrse recortando espacios de representación. "El FIT propone desde hace años que todos los funcionarios ganen igual que una maestra que recién se inicia", agregó la edil. "La voz de las minorías no puede ser la variable de ajuste del ahorro en la política", expresó, y consideró que la medida busca una mayoría automática en el Deliberante.
En la misma línea se pronunció la concejal Valeria Todero (CC ARI), quien aseguró que la iniciativa no persigue reducir el gasto político. "Lo que acá se está buscando es hegemonía y comodidad en el recinto con pocas voces", afirmó. Y disparó: "Si el Ejecutivo quiere achicar el gasto, que empiece por su casa y no por el Deliberante".
Tanto Todero como Pérez remarcaron la importancia de no debatir la estructura política ni el diseño de representatividad a través de una enmienda, y pidieron más tiempo para analizar una reforma integral de la Carta Orgánica mediante una Convención Constituyente.
El concejal Atilio Sguazzini (MPN) respondió con un ejemplo concreto: "Si queríamos la mayoría automática, ni hubiéramos aceptado la eliminación de las elecciones de medio término", dijo en relación a la enmienda aprobada por referéndum en 2021, que cosechó el 66% de los votos y estableció la renovación total del cuerpo cada cuatro años. "Está estadísticamente demostrado que los votos van a ir a la mayoría o a las primeras minorías", aseguró.
Con la aprobación del Concejo, la palabra final quedará en manos de los neuquinos, que en 2027 deberán definir en las urnas si el cuerpo se congela en 20 bancas o sigue creciendo al ritmo de la ciudad.