El concejal Ferrari defendió el nuevo ajuste del SEM: qué cambia con la fórmula del IPC
El concejal salió a defender el aumento del SEM y criticó el ajuste por módulos fiscales. Pero el dato que más les duele a los trabajadores es otro: la ordenanza fiscal que no se aprobó el año pasado y dejó la tarifa sin actualizar por un año y medio. ¿Qué cambia ahora?
El concejal Juan Pablo Ferrari salió a defender el aumento de la tarifa del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM) aprobado por el Concejo Municipal y puso el foco en la incorporación de una actualización trimestral atada al IPC. Para el edil, esa modificación convierte al proyecto en “una solución superadora” respecto de la propuesta original, que sólo contemplaba un ajuste por módulos fiscales.
En diálogo con el programa Ideas Circulares, Ferrari reconoció que el debate se extendió más de lo necesario y que los acuerdos podrían haberse logrado antes. Aun así, remarcó que el texto sancionado representa un avance: “Creo que lo que se proponía y terminó siendo lo que salió daba un paso superador a lo que era el proyecto”.
Por qué rechazaba el ajuste por módulos fiscales
El concejal explicó que desde el inicio cuestionó que la actualización de la tarifa dependiera únicamente de un incremento en la cantidad de módulos fiscales. En su lectura, ese mecanismo no resolvía el problema de fondo sino que lo postergaba: “De entrada dijimos que si la solución era solamente aumentar a través del aumento en cantidad de módulos, no lo veíamos bien, porque no era una solución, era un parche”.
Según detalló, el inconveniente es que ese esquema deja la actualización sujeta a la aprobación de la ordenanza fiscal. En ese sentido, recordó que durante el último año y medio no se aprobó la fiscalitaria y advirtió que la situación podría repetirse: “¿Qué pasaría si esto queda o se repite nuevamente? Quedaría otra vez, dentro de un tiempo, estarían los chicos otra vez acá viendo cómo se aumentaría”.
La fórmula polinómica que destacó Ferrari
Frente a ese escenario, el edil valoró la incorporación de una fórmula de actualización basada en el IPC, que establece revisiones periódicas de la tarifa. “Buscamos dentro de las posibilidades que había, con otro proyecto que ya estaba presentado con anterioridad, la solución de armar una fórmula polinómica a través del IPC y que tenga una actualización”, explicó.
Para Ferrari, este mecanismo les da a los trabajadores del SEM una previsibilidad que antes no tenían y evita que cada recomposición salarial quede atada a una nueva discusión política en el Concejo. “Creo que los chicos se llevan un mejor proyecto, una mejor solución de cara a lo que viene y de cara a un país que tiene los problemas que tiene”, sostuvo.
Consultado sobre las dudas de algunos trabajadores respecto de que las actualizaciones efectivamente se cumplan, el concejal fue contundente: “Cada tres meses tiene una actualización. Nadie puede incumplir. Digo, esta es la ventaja que veo”.
La intervención del Ejecutivo y el origen del problema
Ferrari también se refirió a la posibilidad de que los trabajadores deban volver al Concejo si la actualización no se concreta y aclaró que la intervención del Ejecutivo es parte del procedimiento habitual para cualquier ordenanza. “Cuando uno aprueba un proyecto de ordenanza, también te lo pueden meter. Digo, y pasó, y pasa”, señaló, en alusión a posibles modificaciones o vetos posteriores.
Para el concejal, la principal diferencia es que una actualización automática por un indicador objetivo evita que los trabajadores dependan de una nueva decisión política cada vez que necesiten recomponer la tarifa. “Lo que no es normal ni lógico es que quede sujeto a la voluntad de un Concejo Deliberante cada aumento que se tenga que dar o no, porque pasan las discusiones políticas como las vemos”, afirmó.
Por último, Ferrari explicó que vincular el SEM a los módulos fiscales no fue un error en su origen, sino que el esquema cambió con el tiempo. “No había sido un error incluirlo en la fiscal. En el momento que sucedió, donde no había módulos fiscales, luego hubo un cambio de gobierno, se incorporaron los módulos fiscales y ahí empezó el problema”, detalló.
Según su análisis, el sistema quedó sin una actualización periódica propia y pasó a depender de la aprobación y de la cantidad de módulos fijada en cada discusión fiscal. “Porque no hay una actualización anual sino que dependés de esa aprobación y de esa cantidad para que tengan un aumento. Bueno, no se aprobó la fiscal el año pasado y ahí tuvo la traza que tuvo”, concluyó.