El comedor de Perico tiene 73 lugares y una lista de espera que no para de crecer
Piden todos los meses que les amplíen el cupo del comedor, pero desde Buenos Aires la respuesta siempre es la misma. Mientras tanto, la cuota de 3.000 pesos apenas alcanza para mantener el edificio.
En el Centro de Jubilados de Perico hay un número que se repite en cada reunión: 73. Son los cupos del comedor comunitario, un tope fijado y financiado desde Buenos Aires que quedó chico frente a la demanda real de los jubilados de la ciudad.
La presidenta de la institución, Mari Toledo, lo describió sin vueltas: cada mes recibe a personas que llegan a pedir un plato de comida y tiene que responderles que no hay lugar. "Mucha gente viene a solicitar el comedor y lamentablemente les tengo que decir que no hay cupo", contó.
Quién decide quién come y quién no
La dirigente aclaró que la asignación de las plazas no pasa por el centro de jubilados. Depende de la evaluación socioeconómica que realiza una asistente social del PAMI, que es quien define qué jubilado entra al servicio.
"Eso no depende de nosotros, sino de la evaluación que hace la asistente social del PAMI. Pedimos todos los meses que nos aumenten el cupo, pero desde Buenos Aires no lo autorizan", explicó Toledo.
Para quienes quedan afuera del comedor, la trabajadora social del organismo nacional gestiona subsidios económicos individuales de contención temporal. Es la única respuesta disponible ante una demanda que no baja.
Malabares con una cuota de 3.000 pesos
La situación económica de la entidad tampoco ayuda. La cuota societaria es de apenas 3.000 pesos y, según la presidenta, solo alcanza para el mantenimiento básico del edificio.
"Hacemos malabares para llegar a fin de mes", resumió Toledo, en un contexto donde la caída del poder adquisitivo golpea de lleno a los haberes jubilatorios.
Un viaje a Cafayate para sostener la contención
Pese al cuadro complicado, la comisión directiva no se detiene. Después del éxito de los festejos por el Día del Jubilado, ya trabaja en una escapada corta a la provincia de Salta para enero.
"Estamos con un viaje para enero. Se pueden inscribir con 100 mil pesos para guardar el lugar y el saldo de 190 mil pesos lo van pagando cómodamente. El viaje es del 30 de enero a Cafayate y volvemos por el dique Cabra Corral", detalló la dirigente.
Los afiliados interesados tienen tiempo hasta fin de mes para reservar su lugar en esta propuesta recreativa que busca mantener activo el vínculo entre los socios.
Talleres que siguen y bolsones que ya no están
En cuanto a las prestaciones habituales, Toledo confirmó que los talleres recreativos y de capacitación continúan funcionando y reciben inspecciones periódicas para certificar la asistencia de los abuelos.
La mala noticia llegó por otro lado: el programa de entrega de bolsones de mercadería que funcionaba en años anteriores se interrumpió de forma definitiva.
Aun así, la representante de los jubilados periqueños eligió cerrar con un mensaje de compromiso: "Seguimos adelante con todas las dificultades que hay. Los males no duran 100 años y tengo fe de que las cosas van a mejorar. Mientras yo pueda, el centro no se va a cerrar".