El comedor de Palpalá que alimenta a 200 personas quedó al borde del colapso y su responsable apuntó contra el municipio
El comedor que asiste a 200 personas en Palpalá enfrenta un derrumbe de las donaciones y su responsable apuntó contra el municipio: qué tuvo que hacer el equipo para no quedarse sin comida.
El "Comedor Bajo el Árbol" de Palpalá asiste a unas 200 personas y atraviesa su momento más crítico: las donaciones privadas se derrumbaron casi a la mitad y desde el espacio advierten que ya no dan abasto. Facundo García, referente del lugar, fue directo contra el municipio por la falta de acompañamiento.
Según detalló García, la caída de las donaciones es drástica. "Antes donaban mucho, pero del 100% ahora me están donando un 55% o 60%", lamentó el responsable, que ve cómo la demanda crece mientras los aportes se achican.
Pizzas de noche para poder comprar carne
Para sostener la comida semanal, el equipo del comedor apela a una estrategia que ya forma parte de su rutina: la venta nocturna de pizzas. Lo recaudado se destina a la compra de carne, condimentos y combustible, insumos básicos que sin esa ayuda no podrían cubrir.
A esa iniciativa se suman colaboraciones puntuales de comerciantes y vecinos, además del respaldo de la comunidad digital a través de redes sociales. Esas herramientas, según remarcaron desde el espacio, resultan fundamentales para mostrar la transparencia en el destino de lo que reciben.
Un perfil de asistentes que ya no es el de antes
El comedor no solo enfrenta menos donaciones: también recibe a más gente y de perfiles diversos. Ya no se trata únicamente de familias numerosas de barrios vulnerables. Ahora también se acercan adultos mayores y jóvenes que no encuentran empleo formal ni changas en la zona.
El contexto se agrava por la clausura generalizada de espacios comunitarios en la ciudad siderúrgica, lo que deja a los comedores como uno de los pocos refugios para quienes más lo necesitan.
Las críticas al municipio
García cuestionó con dureza la ausencia de articulación y trabajo territorial por parte del área de Desarrollo Humano del municipio de Palpalá. Aseguró que las autoridades locales desconocen la realidad de los sectores periféricos y la situación de vulnerabilidad que atraviesan cientos de familias, además de las personas en situación de calle, sobre todo en las épocas de bajas temperaturas.
Pese a su difícil misión de subsistir sin ayuda gubernamental, el comedor continúa con sus acciones benéficas y su trabajo incansable, sostenido por la comunidad y por la venta de pizzas que, noche tras noche, mantiene viva la comida semanal.