El Colegio Médico de Santa Cruz quedó sin firmas y nadie puede cobrar: el conflicto que nadie esperaba
El Colegio Médico de Santa Cruz parecía encaminado a renovar autoridades este fin de semana, pero un fallo judicial cambió todo y dejó a la institución sin firmas habilitadas. Ahora los médicos no pueden cobrar sus prestaciones y los proveedores esperan. ¿Quién destraba el nudo?
El Colegio Médico de Santa Cruz atraviesa una crisis institucional sin precedentes: la entidad quedó acéfala y sus cuentas prácticamente congeladas, lo que derivó en que no se puedan pagar los honorarios de los profesionales ni las deudas con proveedores. La situación afecta a los 175 médicos colegiados y amenaza con extenderse a los pagos de la Caja de Servicios Sociales (CSS) y otras obras sociales.
Una renuncia que desató el caos
El conflicto se originó en abril, cuando el doctor Leiva asumió la conducción del Colegio. Sin embargo, su paso fue breve: el 7 de mayo presentó su renuncia. Tras su salida, la vicepresidenta Marcela González y el doctor Claudio García se hicieron cargo de la institución, pero esa decisión no fue aceptada por un sector de los colegiados.
Ese grupo reunió firmas y llevó el reclamo a Personería Jurídica, que dispuso una comisión normalizadora integrada por los doctores Larcade y Abraham. La misión era conducir el Colegio hasta una nueva elección, que ya estaba convocada para este fin de semana.
La Justicia intervino y todo cambió
El sector que respondía a González y García acudió a la Justicia y obtuvo medidas que modificaron el escenario electoral. Como consecuencia, el Colegio quedó sin autoridades con firmas habilitadas para operar. En la práctica, la institución está acéfala, algo que, según pudo saber El Diario Nuevo Día, no habría ocurrido nunca antes.
Ahora, Personería Jurídica deberá resolver en los próximos días cómo se normaliza la entidad y quién queda habilitado para representarla.
Cuentas congeladas y pagos en el aire
La acefalía tiene un efecto directo sobre las finanzas. Las cuentas del Colegio están prácticamente congeladas desde comienzos de septiembre porque se requiere la autorización de dos personas con firma habilitada para cualquier operación, y esas firmas no están disponibles.
Esto afecta el circuito de pagos a los médicos: los profesionales pueden tener dificultades para cobrar las prestaciones que deben abonar la CSS y otras obras sociales. Además, el propio Colegio no puede pagar a sus proveedores.
Qué se espera ahora
La definición de Personería Jurídica será clave para destrabar los pagos pendientes y devolverle la normalidad administrativa y financiera a una institución que agrupa a 175 médicos. Hasta que no haya una nueva comisión o autoridades formalmente habilitadas, el problema de las firmas seguirá vigente.