El colegio de Catamarca que les pidió a las familias que los chicos dejen el celular en casa
Sociedad · Catamarca

El colegio de Catamarca que les pidió a las familias que los chicos dejen el celular en casa

El Instituto Fasta Catamarca les pidió a las familias que los chicos no lleven el celular al colegio y apeló a una norma provincial que ya rige en todos los niveles. Qué dice la cláusula que invocó y en qué casos todavía se permite el uso del teléfono.

El Instituto Superior Fasta Catamarca volvió a poner el tema sobre la mesa: envió un comunicado a las familias para recordarles que los alumnos no pueden concurrir al establecimiento con teléfonos celulares y les pidió colaboración para que la medida se cumpla.

La comunicación está firmada por la representante legal de la institución y no se apoya solo en una decisión interna: cita la Resolución E. N.º 621/22 del Ministerio de Educación provincial y el artículo 63 del Anexo B del Contrato Educativo.

Qué dice la cláusula que invocó el colegio

Según el texto difundido entre las familias, ese artículo establece que los alumnos no pueden llevar celulares al colegio, salvo que cuenten con una autorización expresa de las autoridades del nivel.

Las autoridades escolares remarcaron además que el uso de teléfonos y otros aparatos tecnológicos similares está restringido en los establecimientos educativos de toda la provincia.

El pedido a los adultos responsables apunta a sostener la medida durante el ciclo lectivo. Desde la institución explicaron que la idea es que los estudiantes puedan atravesar la jornada con más atención y dedicación a las actividades escolares.

Una norma que rige en toda la provincia

La disposición que menciona el Fasta no es exclusiva del colegio. Se oficializó en noviembre de 2022 a través de la Resolución E. N.º 621/22 y alcanza a los niveles Inicial, Primario y Secundario, tanto en instituciones de gestión estatal como privada, cooperativa y social.

La normativa, sin embargo, no es absoluta. El uso de dispositivos está permitido cuando forma parte de actividades pedagógicas y didácticas, siempre que estén contempladas en el Proyecto Educativo Institucional y en la planificación anual, con supervisión docente y directiva. También se admite en situaciones de emergencia o fuerza mayor debidamente justificadas.

De la prueba piloto a la resolución provincial

La resolución provincial fue, en realidad, la ampliación de una experiencia previa. En octubre de 2022, el Ministerio de Educación había dispuesto la restricción como prueba piloto en la Escuela Secundaria N.º 6 Cacique Juan Chelemín, mediante la Resolución Ministerial N.º 607/22.

En aquel momento, las autoridades educativas argumentaron que la presencia y el uso de teléfonos modificaban la dinámica de las aulas, afectaban la relación entre estudiantes y docentes y contribuían al aumento de conflictos. También manifestaron preocupación por las grabaciones que hacían los propios alumnos dentro de las instituciones, que podían derivar en burlas, agravios y hostigamiento.

El debate que reabrió el caso de bullying

La discusión sobre los celulares y la convivencia escolar volvió a instalarse en Catamarca a partir del caso de bullying que involucró a estudiantes del Colegio Privado Pía Didoménico.

El episodio tomó estado público cuando se difundió en redes sociales un video en el que una alumna relataba situaciones de agresión y hostigamiento contra una compañera durante el viaje de egresados a Bariloche.

La repercusión fue inmediata en la comunidad educativa y derivó en la intervención del Ministerio de Educación y Trabajo, que inició una investigación sobre el accionar de las autoridades del establecimiento. Tras un sumario administrativo, el Gobierno provincial dispuso la suspensión por seis meses del 100% del aporte estatal correspondiente al nivel secundario del colegio.

En medio de la repercusión, el Pía Didoménico también avanzó con restricciones al uso de teléfonos dentro de la institución. La decisión reavivó el debate sobre el papel de los dispositivos móviles en las aulas, la exposición de los estudiantes en redes sociales y las herramientas para prevenir situaciones de violencia y hostigamiento entre compañeros.

El caso puso sobre la mesa, además, la responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y las familias en el acompañamiento de los alumnos y en la construcción de entornos escolares seguros.

Siguiente nota Sociedad · Catamarca

Nueva Coneta: cortan el agua este miércoles y hay cinco zonas en la mira

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local