El cohete chino que aterrizó en el mar y desafía el reinado de SpaceX
China recuperó un cohete reutilizable en pleno mar. ¿El secreto? Un sistema de ganchos que desafía a SpaceX. Los detalles de la maniobra que nadie esperaba.
China acaba de lograr lo que parecía imposible: recuperar un cohete reutilizable tras un descenso vertical sobre el mar. La maniobra, realizada con el Long March 10B, pone al gigante asiático en el mapa de la tecnología espacial reutilizable, un terreno que hasta ahora dominaba SpaceX.
La Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial confirmó que el cohete despegó este viernes y, tras separarse de la etapa superior, la primera etapa inició su regreso hacia una plataforma flotante. Allí, en lugar de usar patas desplegables como el Falcon 9, el Long March 10B emplea un sistema de ganchos que se sujetan a una red tensada sobre la embarcación.
¿Cómo logró aterrizar el cohete chino?
El método es radicalmente distinto al de SpaceX. El propulsor debe llegar en posición vertical, con velocidad muy baja y dentro de un área precisa. Los motores se encienden durante el descenso para frenar la caída y corregir la trayectoria. En los segundos finales, los cuatro ganchos se enganchan a la estructura de la plataforma.
Este diseño elimina las patas y los mecanismos de despliegue, lo que reduce el peso y permite transportar más carga al espacio. China ya había ensayado en febrero con un Long March 10A, pero en esa ocasión la etapa cayó al mar. Esta vez, lograron capturarlo y mantenerlo fuera del agua.
El Long March 10B puede llevar al menos 16 toneladas métricas a la órbita terrestre baja, lo que lo convierte en una herramienta clave para lanzar satélites comerciales y competir con redes como Starlink.
El dominio de SpaceX en la reutilización
SpaceX revolucionó la industria espacial al aterrizar la primera etapa de un Falcon 9 en diciembre de 2015. Desde entonces, acumula más de 600 recuperaciones de propulsores, algunos usados más de 30 veces. Esta capacidad le permite lanzar alrededor de 150 misiones al año, sosteniendo Starlink y transportando cargas para la NASA.
Sin embargo, la recuperación del Long March 10B no significa que China ya domine esta tecnología. Los técnicos deberán examinar el desgaste de los motores y comprobar que el cohete puede despegar nuevamente. Por ahora, el mensaje es claro: la carrera espacial tiene un nuevo competidor.
