El club que un vecino quiere revivir choca contra una clausura y 18 millones de pesos
Un grupo de vecinos pone plata de su bolsillo para restaurar el club Parque Casas, pero una clausura municipal y un presupuesto millonario ponen en jaque el sueño de reabrirlo.
El club Parque Casas, en el barrio del mismo nombre de Santa Fe, lleva dos años cerrado y un grupo de vecinos intenta devolverle la vida. Pero la reactivación chocó con una inspección municipal que clausuró el edificio por una falla eléctrica y con un presupuesto de obras que ronda los 18 millones de pesos.
La historia del club es la de muchos espacios barriales que supieron ser el corazón de la zona. En sus épocas doradas, los vecinos se juntaban desde temprano a jugar al mus, al truco y al tute cabrero, y a comer asados en el patio. Pero con el paso de los años fue perdiendo socios y quedó sostenido por su fundador, Armando Fernando “Cachi” D'Ottavio. Cuando él falleció, hace dos años, nadie quedó al frente y las puertas se cerraron.
Recién en 2025, un grupo de vecinos decidió tomar la posta. Entre ellos está Rodrigo D’Ottavio, hijo de Cachi, de 46 años, que vive a diez metros del club y se crió en esas instalaciones. Su bisabuelo fue quien donó los terrenos donde hoy se levanta la sede de calle Rauch al 800. “Me crié ahí”, contó a La Capital.
La clausura que frenó todo
Con la idea de recuperar el espacio, los vecinos empezaron por lo básico: cortar el pasto, revocar paredes y tapar goteras. Solo D’Ottavio puso 3 millones de pesos de su bolsillo para esos arreglos. En diciembre de 2025 organizaron una reunión social para recaudar fondos, pero ahí apareció la inspección municipal que clausuró el club por una falla eléctrica.
“Cuando fui al centro de distrito, pregunté qué iban a clausurar si ya estaba cerrado. Dije que sabía que no estaba en condiciones y que lo estábamos arreglando”, relató D’Ottavio. En el Distrito Norte, en Villa Hortensia, le indicaron las modificaciones necesarias. Según los presupuestos que juntó, las obras totales alcanzan los 18 millones de pesos. “No tenemos un socio, no podemos vender nada del bufé. ¿Cómo vamos a juntar esa plata?”, se preguntó.
Las obras se paralizaron, pero no la intención de recuperar el club. El grupo inició el proceso de reordenamiento jurídico y se presentó ante el Concejo Municipal para pedir una reunión con la Comisión de Deportes y exponer su situación.
El plan para reabrir
La idea es abrir las puertas para sumar actividades barriales y deportivas: boxeo, zumba, gimnasia, artes marciales y ajedrez, entre otras. También se lo ofrecieron al centro de jubilados del barrio para que tengan un espacio casi exclusivo. Pero la clausura corta toda posibilidad.
En el texto que presentaron ante el Concejo, los vecinos remarcaron: “Nos encontramos en una encerrona por la cual no podemos avanzar (por la clausura) aún con la disposición de poner dinero de nuestros bolsillos para terminar de realizar las mejoras pertinentes”.
Según los inspectores, lo más urgente es el tendido eléctrico y la cocina, que debe dejar el histórico machimbre para pasar a acero inoxidable y cerámicos. “No podemos comer ni un asado, según ellos. No lo contradigo, pero solo la cocina son 6 millones de pesos, que no tenemos ni lo vamos a tener”, planteó D’Ottavio.
La reunión con los concejales busca revertir la clausura para poder hacer actividades sociales que permitan recaudar el dinero necesario. D’Ottavio está convencido de que, si el club vuelve a abrir, la gente del barrio se va a acercar y a apropiarse otra vez del espacio. Pero con la clausura encima, el futuro del Parque Casas sigue en suspenso.