El clima de Salta tiene fecha límite: el aviso que llegó desde la NOAA
Un investigador del CONICET siguió la evolución del Súper Niño y contó qué pasará con las lluvias en Salta. La probabilidad que midió la NOAA lo dejó en claro.
Un fenómeno con nombre de película amenaza con reordenar las lluvias de Salta entre fines del 2026 y comienzos del 2027, y un investigador del CONICET puso el foco en lo que puede pasar en la capital y el valle.
La temporada ya viene rara: una primavera con algunas precipitaciones y temperaturas bajas anticipa que el comportamiento del clima no seguirá el libreto habitual en la provincia. Sobre ese escenario habló Germán Salazar, investigador del CONICET y docente de la UNSa, que viene siguiendo la evolución del llamado Súper Niño.
Un territorio con tres climas y un solo fenómeno
Salazar remarcó que el impacto no será parejo en todo el territorio salteño. La provincia combina tres climas bien distintos —la Puna, parte del Valle y parte de la llanura— y cada uno responderá de manera diferente al mismo fenómeno.
En la capital, el verano se perfila bastante húmedo. En cambio, hacia el este, en la zona de Orán y la llanura, el régimen podría mostrarse con menos lluvias de las habituales. Esa desigualdad es clave para entender por qué las recomendaciones no son las mismas para todos los salteños.
Tormentas intensas y el efecto potenciado
El investigador hizo especial hincapié en las tormentas de verano de la capital y el valle. Suelen ser intensas por la cantidad de agua que descargan en poco tiempo, y con este cambio en el Niño podrían incrementarse un poco más de lo normal. “Estamos en un efecto de un Niño potenciado”, advirtió.
De ahí que las precauciones apunten a lo concreto: la limpieza de las bocas de tormenta para permitir el flujo del agua y evitar inundaciones. También quienes viven al lado del río o en sus cercanías deberían extremar los cuidados.
Cuando la lluvia cambia de lugar
El fenómeno no solo altera la cantidad de agua, sino también su distribución. Según Salazar, pueden darse cambios en las condiciones climatológicas: lugares donde el verano solía ser lluvioso podrían quedar sin precipitaciones, y ocurrir lo contrario en zonas que normalmente no las reciben.
Un nombre rimbombante, pero con datos detrás
Pese a la alarma que genera la etiqueta, el especialista aclaró que “Súper Niño” es un nombre llamativo para un fenómeno que acompaña a la humanidad desde hace tiempo. La novedad, en todo caso, sería otra: sería la primera vez que se produce sobre una base de temperatura mundial alta.
También puso paños fríos sobre la precisión de los pronósticos. Los especialistas suelen trabajar con previsiones de hasta 72 horas, porque más allá de ese plazo el margen de error crece. Sin embargo, existen mediciones científicas de servicios meteorológicos internacionales como la NOAA que marcan una tendencia: la probabilidad de un Súper Niño subió del 54% al 80%.
Ese escenario podría concretarse entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, según los datos que maneja el investigador.
Después del Niño, la Niña
Finalizado el Súper Niño, llegaría el turno del fenómeno de la Niña. Y ahí Salazar desarmó un prejuicio frecuente: “El problema es que estos fenómenos están asociados en nuestra cabeza como que uno es seco y otro húmedo, pero no es así en todas las regiones”, dijo a FM Aries.
Su recomendación final fue clara: no entrar en pánico ni tener miedo, pero sí mantener el cuidado. La información, en este caso, es la mejor herramienta para prepararse.