El clásico que marcó a Unión: qué dijo Memo Montero 15 años después del 2-0 ante Colón
El exvolante tatengue repasó la tarde del 2-0 ante Colón, habló de su presente en Mendoza y contó cómo afronta la recuperación de una lesión que lo desafía en lo físico y en lo mental.
Fausto “Memo” Montero sigue siendo sinónimo de una de las tardes más gloriosas del tatenguismo. A 15 años del triunfo 2-0 de Unión sobre Colón en el Brigadier López, el exvolante repasó aquel clásico en la transmisión de UNO 106.3, contó cómo vive su presente en Mendoza y reveló los detalles de la dura lesión que lo tiene en plena recuperación.
El 28 de agosto de 2011 quedó grabado a fuego en la historia del Clásico Santafesino. Con goles de Paulo Rosales y del propio Montero, el rojiblanco se impuso en su estadio y desató una fiesta que, con el correr de los años, se volvió aún más significativa para los hinchas.
“Un día muy recordado. Un día que no pensé que iba a quedar tan marcado y que todos los años me lo recuerdan”, reconoció el “Memo” al evocar esa jornada.
El exjugador también admitió que en ese momento nadie dimensionaba lo que esa victoria iba a representar con el tiempo. “Cuando terminó ese partido no pensamos que iba a quedar tan en la historia, pero después con los porvenir que hubo, las cosas que sucedieron antes del clásico, la verdad que fue algo que marcó mucho a Unión en la historia de los clásicos”, señaló.
Mendoza, la filial y una recuperación que exige fortaleza
Hoy, Montero atraviesa una etapa muy distinta de su carrera. Instalado en Mendoza, mantiene intacto el vínculo con Unión y disfruta de compartir momentos con los simpatizantes. De hecho, fue invitado a participar de la filial tatengue en esa provincia, que lleva su nombre.
“Contento por ir a ver el partido y compartir con los muchachos”, contó sobre su participación junto a los hinchas.
Pero su presente deportivo está marcado por una lesión de consideración. Durante la sexta fecha, jugando para Deportivo Maipú ante Colegiales, sufrió la rotura de los ligamentos cruzados. “Se me va la pierna hacia adentro y tuve la rotura de ligamentos cruzados. Ahora estoy transitando el cuarto mes de recuperación”, explicó.
El proceso de rehabilitación representa un desafío tanto físico como mental. “Hay que ser muy fuerte de la cabeza, volver con las mismas ganas. Saber que no vas a poder tocar la pelota es complicado. Uno por la tarde también hace el esfuerzo y lo hace de manera particular a la recuperación. Me agarró este tipo de lesión casi en el final de mi carrera, que no me había dejado competir al alto nivel muchísimo tiempo, manteniéndome jugando siempre. Una lesión de esta magnitud nunca me había tocado, así que toca afrontarla ahora de la mejor manera”, expresó Montero, quien reconoció que resulta difícil atravesar un período sin poder hacer aquello que más disfruta.
A pesar de la dificultad, el “Memo” encara la recuperación con optimismo. La lesión llegó casi sobre el final de su carrera, después de muchos años compitiendo sin sufrir inconvenientes de gravedad. Ahora, el objetivo es afrontar esta nueva prueba de la mejor manera posible, mientras continúa disfrutando del cariño que Unión y sus hinchas le brindan.