El Chaltén en alerta: dos médicos para miles de personas y una temporada que ya arrancó
El Chaltén se prepara para la temporada alta con apenas dos médicos, un solo chofer para dos ambulancias y sin guardias activas. La concejal Romanelli advierte que sin decisiones políticas el sistema de salud colapsa, y el pedido de un hospital rural sigue sin respuesta.
La villa cordillerana de El Chaltén atraviesa horas de conmoción tras la avalancha que el fin de semana pasado se cobró la vida de la turista francesa Juliette Willmann en el Cerro Crestón, a 35 kilómetros del casco urbano. Su pareja resultó herida. El episodio no solo puso a prueba la capacidad de rescate en zonas inhóspitas, sino que dejó al descubierto una realidad que los vecinos vienen denunciando desde hace tiempo: el sistema de salud local está al borde del colapso.
En diálogo con el programa La Bisagra, la concejal Elizabeth Romanelli respaldó las declaraciones de la doctora Carolina Codó, referente de la Comisión de Auxilio y del puesto sanitario, y fue tajante: la estructura actual es obsoleta para la demanda real del pueblo.
Dos médicos, un solo chofer y ninguna guardia activa
El Chaltén tiene una población permanente estimada en 3.000 habitantes, pero en verano recibe entre 5.000 y 10.000 visitantes. La atención primaria depende de un puesto sanitario con deficiencias severas. Según Romanelli, “actualmente hay solamente dos médicos para atender a una localidad que está a las puertas de la temporada turística. No se puede seguir con la estructura de puesto sanitario; necesitamos al menos un hospital rural”.
La edil agregó que “hay un solo chofer para dos ambulancias, no hay personal de maestranza —limpian los mismos enfermeros— y no hay insumos”. Y sentenció: “No se puede hablar de un polo turístico de esta envergadura si no brindamos la seguridad médica mínima indispensable”.
Los profesionales deben afrontar guardias pasivas sin descanso, atendiendo emergencias nocturnas que van desde cuadros pediátricos y violencia urbana hasta accidentes derivados del trekking, la escalada o el esquí. A esto se suma la rotación constante de autoridades en el Hospital Formenti de El Calafate, del cual depende administrativamente el puesto, lo que paraliza cualquier gestión formal.
Movilización y silencio oficial
Ante el agotamiento del personal y la falta de respuestas a las resoluciones aprobadas por el Concejo Deliberante, vecinos y organizaciones comunitarias se movilizaron hasta el puesto sanitario. La convocatoria fue de la Asamblea Permanente, que junto a un grupo de pobladores manifestó su apoyo a los trabajadores y exigió soluciones urgentes al Gobierno provincial.
Romanelli también advirtió sobre el impacto económico: la temporada alta sufrió un acortamiento significativo que perjudica la estabilidad laboral de los trabajadores locales. Y graficó la falta de servicios básicos: la localidad no tiene una farmacia comercial con expendio de medicamentos bajo receta, solo un botiquín oficial.
“El Concejo Deliberante ya sacó varias resoluciones pidiendo respuestas, en su mayoría de mi autoría, y no contesta nadie. Estamos a un mes de la temporada alta, en noviembre El Chaltén se llena y me pregunto qué vamos a hacer. Con la sola buena voluntad de los profesionales no llegamos a ningún lado; si no hay decisiones políticas, el sistema colapsa”, cerró la concejal.