El cerebro de Pity Álvarez, bajo la lupa: lo que dos peritos revelaron en pleno juicio
El juicio contra Pity Álvarez entró en su etapa decisiva y dos peritos expusieron un cuadro que podría cambiar el rumbo: deterioro cognitivo severo y un cerebro condicionado por años de abuso de drogas. ¿Qué dijeron exactamente sobre su capacidad para entender lo que hizo?
Dos especialistas expusieron ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29 sobre las secuelas del consumo prolongado de drogas en la salud mental de Cristian “Pity” Álvarez, acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. Las declaraciones, realizadas por videollamada, apuntaron a un cuadro de deterioro cognitivo severo y a un funcionamiento cerebral condicionado por años de abuso de sustancias.
La 16ª audiencia del juicio se llevó a cabo con el músico internado en la clínica de salud mental Solar Colonial, en Castelar, donde permanece desde el 2 de octubre tras haber pasado por el Hospital Tornú. Álvarez siguió el debate de manera remota.
“Cerebro primitivo” y control de impulsos
El psiquiatra Carlos De Marco describió un cuadro complejo: consumo de crack, cocaína y alcohol en altas dosis, antecedentes de internaciones psiquiátricas, síntomas depresivos y un deterioro significativo de las funciones cognitivas. A eso sumó el enlentecimiento del pensamiento y la somnolencia provocados por la medicación.
Durante su exposición, el profesional explicó que el abuso de cocaína puede afectar el lóbulo frontal, la región del cerebro vinculada a la regulación de la conducta, la sociabilidad y el control de los impulsos. Para graficar las consecuencias, utilizó la expresión “cerebro primitivo” y señaló que, en ciertas circunstancias, las reacciones impulsivas pueden imponerse sobre la capacidad de razonar.
De Marco también mencionó una baja tolerancia a la frustración y dificultades para poner límites a determinadas conductas. Sobre los efectos de las sustancias psicoactivas, detalló que una persona puede experimentar miedo, ansiedad, paranoia o episodios psicóticos que distorsionan su percepción de la realidad. En ese estado, alguien puede interpretar una situación como una agresión mucho más grave de lo que realmente es, o incluso percibir una amenaza inexistente. “La realidad psíquica supera la realidad material”, resumió el especialista.
Uno de los ejes centrales de su declaración fue la posible incidencia de esas alteraciones en la capacidad de Álvarez para comprender y dirigir sus actos durante el homicidio de Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, en Villa Lugano. Según la información difundida sobre la audiencia, el psiquiatra consideró posible que el músico tuviera la conciencia anulada por los efectos de las sustancias y creyera que estaba defendiéndose. La determinación de su responsabilidad penal, sin embargo, corresponde al tribunal.
El deterioro cognitivo y el derecho de defensa
La psicóloga Daiana Sinigoj se refirió a una evaluación que realizó en 2022 en el ámbito de la Defensoría General de la Nación. Según explicó, en aquel momento se identificó en Álvarez un “trastorno neurocognitivo mayor”, asociado con dificultades importantes para desenvolverse en la vida cotidiana.
La especialista describió problemas de memoria, dificultades para realizar actividades básicas y complejas, y la necesidad de recibir asistencia de otras personas. Entre los ejemplos que mencionó, señaló que el músico no podía bañarse solo. También habló de una marcada indiferencia afectiva y de dificultades para comprender situaciones y tomar decisiones: cuando se le presentaban dos o tres alternativas, Álvarez se perdía y no lograba identificar cuál era la más adecuada.
Sinigoj sostuvo que ese deterioro le impedía ejercer adecuadamente su derecho de defensa. Además, recordó que una entrevista del Cuerpo Médico Forense (CMF) realizada en 2025 no pudo completarse porque el cantante se quedó dormido.
La situación de salud del músico volvió a quedar en el centro de la controversia entre las partes. En su última evaluación, el Cuerpo Médico Forense concluyó que Álvarez está en condiciones de comprender el juicio. Sus abogados, en cambio, sostienen que su estado actual no le permite afrontar el proceso de manera adecuada.
La defensa presentó tres recursos
Antes de la audiencia, los abogados de Álvarez informaron que habían presentado tres recursos de queja ante el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, luego del rechazo de distintos planteos de inconstitucionalidad. Según explicaron, cuestionan presuntas vulneraciones del derecho de defensa, del principio de igualdad de armas y del debido proceso, además de objetar aspectos de la actuación del tribunal y de la Fiscalía.
El abogado Germán Francone insistió en que primero debe determinarse si el músico está en condiciones de afrontar el debate. “No estamos pidiendo que no se juzgue a Álvarez, estamos pidiendo que primero se determine si está en condiciones”, sostuvo. También cuestionó lo que definió como una “falta de congruencia total” de juzgar a una persona presuntamente incapaz.
El juicio comenzó el 10 de agosto y ya declararon 36 testigos. La próxima audiencia está prevista para el lunes 2 de noviembre, a las 11.30, cuando fueron convocados el propio Álvarez y César Scicchitano Tagle, conocido como el “cura rockero”, quien mantiene una relación cercana con el músico y lo acompañó durante distintos tratamientos por sus problemas de adicción.
Por el momento, el tribunal no fijó una fecha para los alegatos. Los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro deberán establecer el cronograma de esa instancia, en la que la Fiscalía, la querella y la defensa expondrán sus conclusiones antes del veredicto.