El Cerdo Negro: jubilados de 72 y 73 años vivían entre pozos y agua calentada a leña
Dos jubilados de 72 y 73 años vivían en una finca de Cerrillos sin agua corriente y con un baño de pozo. La empresa quedó en la mira por trata laboral, pero lo que se descubrió adentro es solo el comienzo.
La empresa Cerdo Negro quedó en el centro de una investigación por trata laboral agravada tras las inspecciones realizadas a principios de marzo en la finca La Montanera, en Cerrillos. La Justicia imputó a José Antonio Fernández García por el delito, según informó la fuente policial.
El caso involucra a siete trabajadores. Dos de ellos son jubilados de 72 y 73 años que residían en el predio en condiciones insalubres. El mayor de ellos no sabe leer ni escribir, no estaba registrado laboralmente y no tenía agua corriente: debía calentar el agua y usaba un baño de pozo. Cumplía tareas de jardinería en distintos horarios de la semana y cobraba un pago semanal.
El segundo jubilado lleva 15 años en la finca. Ingresó para mantenimiento y luego lo pasaron a la actividad tabacalera. Desde que se jubiló, junta bellotas y le pagan por kilo. Los fines de semana, cuando no tiene tareas, asiste a un comedor de Cáritas para alimentarse. También vivía en condiciones precarias similares a las del otro jubilado.
Salarios por debajo de la escala tabacalera
Los otros cinco empleados estaban registrados bajo el convenio colectivo de los tabacaleros, pero hacían de todo: desde albañilería hasta el cuidado de los cerdos. Con la misma precariedad habitacional, percibían un sueldo promedio mensual de entre $300 y $500 mil, cuando la escala para la cosecha de tabaco en Salta y Jujuy supera los $900 mil y llega a más de un millón.
Además, trabajaban sábados, domingos y feriados sin cobrar el diferencial correspondiente. La semana pasada, Fernández García fue imputado y la investigación sigue avanzando.