El centro de Salta estalla de celeste y blanco: la previa de la semifinal ya se vive en las calles
¿Ya sentís el fervor mundialista? Salta se viste de celeste y blanco para la semifinal. Conocé cómo se vive la previa en las calles del centro.
Desde las primeras horas de este miércoles, el centro salteño se tiñó de celeste y blanco. A pesar de ser un día laboral, la fiebre mundialista se apoderó de cada rincón y la ciudad respira fútbol antes del pitazo inicial.
Argentina enfrenta a Inglaterra desde las 16 por un lugar en la final de la Copa del Mundo, y en Salta la ansiedad se siente en el aire. Peatonal, plazas y avenidas amanecieron repletas de camisetas, banderas y vendedores ambulantes que ofrecen todo tipo de artículos albicelestes.
¿Cómo se prepara la ciudad para el partido?
Las vidrieras también se sumaron al clima festivo. Globos, banderines y decoraciones alusivas a la Scaloneta aparecen en locales comerciales de todo el centro. En oficinas, taxis, negocios y paradas de colectivo, la charla es una sola: el equipo de Lionel Scaloni y cómo frenar al poderoso conjunto inglés.
Muchos salteños salieron a trabajar con la camiseta puesta, mientras otros aprovecharon para comprar banderas o gorros de último momento. La expectativa es tal que incluso quienes no siguen el fútbol terminan atrapados por la emoción colectiva.
Un miércoles atípico
El partido arranca a las 16, por lo que miles de personas tuvieron que reorganizar su jornada laboral para no perderse el encuentro. Bares y confiterías ya tienen las pantallas listas para recibir a grupos de amigos, y muchas familias adelantaron reuniones para ver juntos el partido.
El ganador de esta semifinal se enfrentará el domingo a España en Nueva York, en la gran final. Pero antes, Argentina debe superar a un rival cargado de figuras y con una historia particular cada vez que cruza caminos con la Albiceleste.
Messi, la bandera que ilusiona
Con Lionel Messi como estandarte, la Selección busca dar otro paso hacia el bicampeonato mundial. En Salta la confianza se mantiene intacta: la camiseta asoma debajo de los abrigos, las banderas cuelgan de balcones y las bocinas ya anticipan una tarde que promete terminar en festejo.
La previa se juega en cada esquina. No hace falta que el balón ruede para saber que el Mundial volvió a alterar el ritmo de la ciudad. Los salteños cuentan las horas, recuerdan cruces históricos y se preparan para vivir una jornada que quedará en la memoria.