El centro de la discordia: el nuevo Código de Planeamiento Urbano que dividió aguas en Tucumán
¿Sabías que el centro de Tucumán concentra más de la mitad de la actividad comercial del NOA? El nuevo Código de Planeamiento Urbano propone fortalecerlo, pero el debate está lejos de terminar. Conocé los detalles que nadie te contó.
El futuro del microcentro tucumano está en juego. Mientras el nuevo Código de Planeamiento Urbano avanza entre audiencias públicas, una idea gana terreno: fortalecer el corazón comercial en lugar de descentralizarlo. Pero no todos están de acuerdo, y los números revelan por qué.
En las últimas semanas, cinco audiencias reunieron a arquitectos, empresarios, académicos y funcionarios para debatir el modelo de ciudad que regirá las próximas décadas. El diagnóstico es contundente: la movilidad, el transporte y la articulación metropolitana son los grandes desafíos, sobre todo cuando se proyecta que Tucumán alcance los 2,5 millones de habitantes en 30 o 40 años, con el 70% viviendo en el Gran Tucumán.
¿Descentralizar o crear nuevas centralidades?
Uno de los ejes del debate fue el futuro del área comprendida dentro de las cuatro avenidas. A diferencia de discusiones previas, donde se impulsaba descentralizar la zona, ahora la mayoría coincide en que el desafío es ordenar y modernizar ese núcleo, considerado el motor económico provincial.
Durante las exposiciones se marcó una diferencia clave: mientras descentralizar implicaría debilitar el principal polo comercial, fomentar nuevas centralidades en sectores postergados busca generar desarrollo sin afectar lo existente. En este punto, el equipo municipal encabezado por el arquitecto Luis Lobo Chaklián y la Federación Económica de Tucumán (FET), liderada por Héctor Viñuales, coinciden en que el centro debe seguir siendo fortalecido.
Los números que explican el peso del centro
Según datos de cámaras empresariales del NOA, San Miguel de Tucumán concentra entre el 50% y el 52% de toda la actividad comercial de las capitales del noroeste argentino, superando incluso la suma de las ventas de las otras ciudades. Viñuales destacó que, aunque la economía tucumana suele asociarse al limón o la soja, el comercio representa el 24,8% del PBI provincial y genera unos 32.000 puestos registrados.
Como ejemplo del crecimiento, señaló que mientras la gastronomía salteña cayó un 50% tras la pandemia, en Tucumán creció un 100%. El centro ampliado —entre Santiago del Estero y General Paz, y entre Monteagudo-Entre Ríos y Salta-Jujuy— reúne 2.073 locales registrados, más otros 240 en las diez principales galerías.
Galerías: un circuito único en el país
Viñuales afirmó que San Miguel de Tucumán posee la mayor concentración de galerías comerciales por superficie urbana del país. A diferencia de Buenos Aires, donde están dispersas, en Tucumán la mayoría están conectadas entre sí, enlazando dos, tres y hasta cuatro calles en una misma manzana.
La FET releva anualmente las diez principales galerías, que suman unos 240 locales. Pero en el microcentro funcionan más de veinte, por lo que el número real se duplicaría. Un relevamiento con Google Maps estimó que las galerías tienen entre 50 y 80 metros lineales, y sumando conexiones internas, alcanzan casi dos kilómetros de extensión.
La primera galería fue la Pezza, inaugurada en 1938 sobre calle San Martín al 650. El desarrollo se interrumpió durante la Segunda Guerra Mundial, pero retomó impulso en los 50. La excepción fue el cierre de la galería La Fuente, sobre 25 de Mayo al 100, hace casi tres décadas.
Viñuales recordó el valor cultural de estos espacios, que durante generaciones fueron parte de los paseos familiares de los fines de semana.
¿Qué viene para el centro?
A partir de los aportes de las audiencias, se consolida una visión compartida: mantener el protagonismo económico del centro, modernizar su infraestructura, ampliar las semipeatonales —cuyos resultados fueron valorados—, ensanchar veredas y reforzar los controles contra la venta informal, que volvió a incrementarse.