El Central compró u$s1.000 millones en octubre, pero un número en rojo encendió las alarmas
El Banco Central ya acumuló u$s1.000 millones en octubre, pero la demanda de cobertura le recortó el margen de compra y las reservas cerraron en rojo. El dato que mira el mercado para saber si la racha aguanta.
El Banco Central (BCRA) llegó este lunes 19 de octubre a los u$s1.000 millones de compras acumuladas en el mes, en una rueda en la que la demanda de cobertura volvió a pisar fuerte y le recortó margen de acción a la autoridad monetaria.
La entidad sumó apenas u$s18 millones y estiró a 15 jornadas consecutivas su racha compradora, aunque el monto estuvo muy por debajo de lo que venía inyectando en las ruedas previas.
El detalle que cambió el escenario: en una plaza donde se operaron unos u$s605 millones, el Central se quedó con solo el 3% de ese volumen. El viernes había absorbido el 11% y el jueves, el 36%. La mayor sed de dólares redujo el excedente que antes le permitía intervenir sin presionar sobre el tipo de cambio.
El balance mensual todavía sonríe
Pese a la desaceleración, octubre sigue mostrando un saldo más que favorable para las arcas del BCRA. Con los u$s1.000 millones acumulados, el promedio diario de compras trepó a u$s83 millones, casi cuatro veces los u$s22 millones de septiembre y más del doble de los u$s38 millones de agosto.
En lo que va de 2026, las adquisiciones totalizan u$s15.568 millones. La pregunta que sobrevuela es cuánto de este ritmo podrá sostenerse si la demanda privada de dólares continúa recuperándose.
Reservas en baja: el oro y el dólar global jugaron en contra
La acumulación de divisas en el mercado oficial no se reflejó en las reservas internacionales brutas, que cayeron u$s84 millones y cerraron en u$s50.152 millones.
El motivo: las cotizaciones internacionales. El oro cedió 0,05%, con un impacto negativo estimado en u$s70 millones, mientras que el índice dólar avanzó 0,15%. El fortalecimiento de la moneda estadounidense también licuó el valor en dólares de otras divisas que integran las reservas: el euro cayó 0,25%, la libra 0,18% y el yen 0,34%. El yuan, en contraste, se apreció 0,08%.
El mayorista anotó su mayor suba del mes
La demanda de cobertura también se trasladó al tipo de cambio. El dólar mayorista subió $6,50 y cerró en $1.524,50, su mayor avance diario desde el 1 de octubre. Recuperó así el terreno perdido en las ruedas anteriores y volvió a los niveles de comienzos de mes.
La jornada arrancó con oferta suficiente para contener los precios, pero la presión compradora fue ganando terreno. Tras tocar un mínimo de $1.520 en las primeras operaciones, el mayorista avanzó de forma gradual hasta un máximo de $1.525 y una leve corrección final lo dejó en $1.524,50.
El movimiento estuvo acompañado por un volumen de u$s605,2 millones en contado y u$s902 millones en futuros. La cotización oficial minorista avanzó 0,41% a $1.541,09, el MEP subió 0,30% a $1.540,80, el contado con liquidación ganó 0,70% a $1.623,98 y el blue cerró en $1.560 tras subir 0,32%.
Futuros y tasas: la cobertura vuelve al centro de la escena
Los contratos de dólar futuro también acompañaron la suba: la curva avanzó 0,15% en promedio, con octubre +0,20%, noviembre +0,22% y diciembre +0,19%. Las tasas implícitas quedaron en 1,72% mensual para octubre y 1,78% para noviembre, equivalentes a 20,68% y 21,38% anualizado.
En paralelo, las tasas en pesos volvieron a moverse al alza. La TAMAR pasó de 24,50% a 24,63% y la BADLAR de 23,13% a 23,63%. El rendimiento en moneda local sigue superando la depreciación implícita de corto plazo, pero la reacción del mayorista y los futuros dejó en claro que el interés por cubrirse en dólares volvió a crecer.
Qué puede pasar en las próximas semanas
La rueda del lunes modificó parcialmente el panorama que había dominado la primera mitad de octubre, cuando la oferta de divisas le permitió al BCRA acelerar compras mientras el mayorista se mantenía casi estable. El repunte de la demanda recortó el margen de intervención y provocó una corrección cambiaria, aunque la brecha sigue relativamente baja.
Una de las explicaciones posibles está en el calendario financiero de la segunda quincena: el cierre de posiciones abiertas y los vencimientos de contratos de dólar futuro previstos para fines de octubre suelen incrementar la demanda de cobertura, como ocurrió en meses anteriores. Aun así, el movimiento de este lunes puede leerse como una corrección tras varias semanas de bajas, sin que por sí solo confirme un cambio sostenido de tendencia.
La evolución dependerá de si los ingresos de divisas mantienen el ritmo de las últimas semanas. El sector energético, las liquidaciones agropecuarias y las colocaciones de deuda corporativa y provincial siguen siendo fuentes potenciales de oferta, y el BCRA estima que todavía quedan alrededor de u$s4.600 millones por liquidar en los próximos meses.
Del otro lado, las importaciones, el giro de dividendos y la formación de activos externos seguirán absorbiendo parte de esos recursos. A eso se suman las necesidades de dólares del Tesoro y los pagos de deuda, que pueden condicionar la acumulación efectiva de reservas incluso si las compras del Central se mantienen en terreno positivo.
Por eso, la relación entre tasas en pesos y depreciación esperada vuelve a ser clave. Mientras los rendimientos locales compensen el riesgo cambiario, las posiciones en pesos conservarán atractivo relativo. Pero si la demanda de cobertura se intensifica y los futuros descuentan una depreciación mayor, el excedente disponible para el BCRA podría achicarse.
El indicador a seguir en las próximas ruedas es claro: si el Central logra sostener las compras mientras el mayorista encuentra un nuevo nivel de equilibrio, o si la mayor demanda privada sigue absorbiendo los dólares que hasta ahora alimentaron la acumulación oficial.