El celular robado que la policía podrá rastrear sin orden del fiscal: el plan que avanza en Santa Fe
Mientras en Rosario se denuncian 200 robos de celulares por día, un proyecto que ya tiene media sanción promete que la policía pueda ir a buscarlos sin orden del fiscal. ¿Qué cambia para las víctimas?
El Senado de Santa Fe dio media sanción a un proyecto que promete cambiarle la vida a cualquiera que alguna vez sufrió el robo de su celular. La iniciativa, impulsada por el senador departamental rosarino Ciro Seisas, apunta a desarmar el mercado negro de dispositivos tecnológicos y ya pasó a la Cámara de Diputados para su tratamiento.
En diálogo con Radio 2, el legislador explicó que la norma, trabajada junto al Ministerio de Seguridad, se apoya en dos pilares: regular la venta de teléfonos y permitir que las fuerzas de seguridad actúen con rapidez cuando un equipo sustraído aparece en el mapa.
Rastreo en tiempo real y sin burocracia
El punto que más entusiasma a Seisas es la modificación del Código Procesal Penal provincial. Según detalló, si una persona denuncia el robo de su celular y con otro dispositivo —una tablet o una computadora— logra ubicarlo a través de la aplicación de rastreo, la policía podrá ir a buscarlo sin necesidad de una orden judicial.
“Si a vos te roban el celular y vos con otro dispositivo, suponete una tablet, una computadora, con la aplicación de encontrar, ves dónde está, la policía lo puede ir a buscar sin necesidad que haya una orden de un fiscal”, afirmó el senador. Con este cambio, el hecho se consideraría un delito en flagrancia, lo que habilita a los efectivos a perseguir al autor “hasta donde dé el dispositivo”.
La otra pata: quién puede vender celulares
El proyecto también pone la lupa sobre la comercialización. Para vender teléfonos, ya sean nuevos o usados, el vendedor deberá estar registrado como comerciante y demostrar la trazabilidad de los equipos que ofrece. El objetivo es golpear a las llamadas “cuevas” que funcionan bajo la fachada de locales de reparación.
“No habría robo si no hubiera mercado”, sostuvo Seisas, y remarcó que desarticular esas cuevas no solo combate el delito sino que también protege al comerciante honesto y fomenta la competencia leal.
Las cifras que explican la urgencia
El senador fue contundente con los números: en Rosario se denuncian alrededor de 200 robos de teléfonos por día. Sin embargo, estimó que un 80 por ciento de las víctimas no radica la denuncia porque cree que no vale la pena el esfuerzo. A nivel nacional, la cifra trepa a unos 2.400 aparatos diarios.
Seisas describió una cadena clandestina perfectamente aceitada: quienes roban, los que acopian y los que distribuyen. Muchos de esos celulares terminan en manos de personas vinculadas al delito, que los usan para comunicarse y luego los descartan.
Cuidacoches: ordenanza en camino
En otro tramo de la entrevista, el legislador se refirió a la ley que regula la actividad de los cuidacoches y anticipó que el intendente Pablo Javkin trabaja en una ordenanza local de adhesión. La norma pondrá el foco en la capacitación de quienes buscan salir de la informalidad.
El objetivo, según Seisas, es evitar que los trabajadores queden a merced de “violentos que los usan para cobrarle a la gente y después les sacan la mayoría de la plata”. La ordenanza apunta a terminar con el negocio de las barras bravas y grupos delictivos que copan los sectores gastronómicos y comerciales. Hay un plan gradual, concluyó el senador, para que en los próximos años esta problemática “en Rosario sea parte de un recuerdo”.