El celular de Giovani Mvogo sonó en su barrio un minuto después de que lo declararan muerto
El chip del celular de Giovani Mvogo había sido cambiado 13 minutos antes del aviso al 911. Los llamados posteriores a su muerte llegaron desde su propio barrio, a 12 kilómetros del Parque España. Qué encontró la querella en las fotos del cuerpo.
El caso por la muerte de Giovani Mvogo, el adolescente de 17 años hallado sin vida en el Parque España, sumó nuevas aristas. A casi dos años del hecho, la familia impulsó un pedido de pruebas que el fiscal Matías Edery recibió y activó. La querella busca que un médico forense ajeno a la causa revise heridas que, sostienen, no son compatibles con una caída de altura, y que se cruce información sobre llamados telefónicos registrados en la misma madrugada del jueves 28 de noviembre de 2024.
Los indicios refuerzan las dudas sobre la hipótesis inicial de suicidio y alimentan la sospecha de un posible homicidio. En el escrito presentado por los abogados del Centro de Asistencia Judicial (CAJ) aparecen precisiones desconocidas hasta ahora.
Los llamados que llegaron al celular de Giovani
El cuerpo del joven fue encontrado por un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que estaba de franco. Según su versión, salió a caminar porque no podía dormir y se asomó desde las escalinatas del Parque España para sacar una foto del amanecer, aunque faltaba una hora para que saliera el sol. Esa imagen nunca apareció. En ese momento vio el cadáver abajo, sobre la explanada que da al río Paraná.
A las 4.45 llamó al 911 de la Policía provincial. A las 5.10, los médicos declararon muerto a Giovani. Un minuto después, a las 5.11, el teléfono de la víctima sonó a 12 kilómetros de distancia, en su barrio. Alguien que ya había cambiado el chip del aparato atendió y habló 45 segundos. A las 5.21 ingresó un segundo llamado, con otros 90 segundos de conversación.
El adolescente había salido de su casa en Puente Gallego, extremo sur de la ciudad, pasada la medianoche. Tenía el celular en ese momento, pero no estaba entre sus pertenencias cuando lo encontraron a las 5 en el centro. En ese lapso, alguien se lo sacó o él lo entregó.
El cambio de chip y de número de línea del aparato ocurrió a las 4.32, 13 minutos antes del aviso al 911. La alteración quedó registrada en las antenas de telefonía celular y el movimiento impactó en la zona de Ovidio Lagos al 7300, en su barrio. Luego se detectó que el titular de esa línea vive a dos cuadras de los Mvogo: se trata de una familia ligada al narcomenudeo.
A esa nueva línea del celular que el adolescente usó hasta la medianoche del miércoles 27 ingresaron los dos llamados posteriores a la constatación de su muerte. Todo ese movimiento en Puente Gallego se dio en simultáneo al hallazgo bajo las escalinatas de Mitre y el río, una distancia que se puede unir en unos 20 minutos en auto.
El recorrido y los “dos puntitos negros”
La reconstrucción de esa madrugada indica que Giovani salió de su casa sobre calle Playa Chica y se subió a la 1.01 a un colectivo 132 con su tarjeta Sube. Esa unidad tenía cámaras de videovigilancia, pero las imágenes no forman parte de la causa. No se sabe en qué punto dejó el colectivo. Los equipos audiovisuales de la zona céntrica donde debería haber descendido para ir al parque fueron revisados. Si no se bajó ahí, ¿dónde y para qué?
Tampoco quedaron registros en las cámaras públicas del Parque España porque la mayoría no funcionaba. Sí se recabaron videos de dos edificios arriba de la barranca: uno se perdió en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y otro estaba cortado justo en el horario investigado.
La Fiscalía atribuye esas cinco fuentes fallidas de imágenes a una mezcla de errores, negligencias y fallas sistémicas habituales, pero niega connivencia o complicidad con algún delito.
Hay otra alternativa a la ausencia de registros de la supuesta caminata de Giovani hacia la costanera: que eso no haya ocurrido, lo que desacreditaría la teoría del suicidio. ¿Alguien pudo haberlo matado en otro lugar y llevado luego el cuerpo para montar una falsa escena?
Desde el MPA señalan que esa es una zona donde ocurren suicidios: tienen al menos cinco hechos de ese tipo en esa ubicación y con una disposición similar de los cadáveres. Para la familia y los peritos de parte, en cambio, eso no es posible porque hay varias lesiones de la autopsia que no coinciden con una caída. Una ya fue marcada: una herida lateral en el tórax que correspondería a una raspadura, como si lo hubiesen arrastrado. Ahora surge otra del pedido de pruebas del CAJ: “Dos lesiones excoriativas redondeadas en el alerón ilíaco izquierdo”.
Lo llamativo de esa herida, que son como dos puntos negros en la zona de la pelvis, es cómo evolucionó desde la escena del hecho a la autopsia. Especialistas de la querella compararon las fotos de los dos lugares. Con una diferencia de cinco horas, las lesiones cambiaron de color: a la madrugada en el Parque España estaban “sin cambio en la pigmentación de la piel” y más tarde, en el Instituto Médico Legal (IML), eran de “color pardo oscuro”. Algo que coincide con un “infiltrado hemático” (sangrado) producido cerca de la hora de muerte, pero que no sería a causa del golpe por el colapso desde las escalinatas.
“La presencia de estas lesiones de carácter vital y de data de producción reciente podría indicar la existencia de forcejeos, agarres o agresiones físicas de carácter defensivo y previas al desenlace”, señala el escrito del CAJ. La madre, Vanesa Palavecino, lo usa para renovar el reclamo que hace desde el minuto cero: “Giovani no se suicidó, lo mataron”.
“Cuando pregunté por los dos puntitos me dijeron que eran por la autopsia, para sacar muestras, pero en las fotos del Parque España ya los tiene. No sabemos a qué se debe, pero no son heridas ni de cuchillo ni de arma de fuego. Lo único que puedo pensar es en algún tipo de inmovilizador eléctrico”, afirmó la mamá, que vive en Santiago del Estero, en diálogo con Rosario3.
Edery, el nuevo fiscal del caso, ya había adelantado que pediría nuevas medidas para despejar las dudas. Tras el planteo formal de la familia, accedió a una revisión de las heridas por médicos forenses ajenos al caso y pidió cruces telefónicos con datos georreferenciados.
Aumentaron el pedido de recompensa
El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe elevó la recompensa de 10 millones a 16 millones de pesos por información ligada a la causa de Giovani Mvogo Eteme.
Para la madre es insuficiente e injusto si se compara con los fondos destinados a otros casos. Desde Fiscalía señalaron que eso se debe a la carátula del expediente, que no es por “homicidio” sino por “averiguación de causales de su fallecimiento”.
La contradicción es que el artículo 1º de la resolución indica que el dinero es para “aquellas personas que aporten datos útiles, relevantes y decisivos para individualizar al autor o los autores del homicidio”, ubicado en principio en la zona de avenida del Huerto y Salta (Parque España). En el texto formal se lo trata como un asesinato.
Vanesa Palavecino viajó a la ciudad para reunirse este jueves con el fiscal regional Matías Merlo. “Voy a pedir que eleven el monto a 25 millones como en otros casos de homicidios”, adelantó a este medio.
La mujer agregó que hasta ahora no hubo llamados ni ningún dato aportado por esa vía: “Es raro: ¿nadie vio nada? Es un misterio que nadie lo vio en el colectivo, en alguna parada, caminando o en el Parque España”.
La resolución aclara que la identidad de quienes brinden información será mantenida en secreto. Las personas se pueden comunicar al 911, al correo institucional ([email protected]) o en las sedes de las Fiscalías Regionales (en Rosario, calle Sarmiento 2850).
Para la familia, esa diferencia en el trato realimentó el dolor por una muerte que aún no fue explicada. Por diversas falencias, sobre todo en el inicio de la causa, hasta ahora se privó a los seres queridos de Giovani del acceso a la verdad.