El caso de las fotos con IA en Lomas de Zamora ya tiene 45 damnificadas y dos imputados: "A mí también me pasó"

Parecía un secreto que iba a quedar en silencio, pero la sentada frente al Colegio Modelo Lomas lo cambió todo: dos imputados, 45 damnificadas y una catarata de testimonios de otras provincias. Lo que revelaron las familias sobre el catálogo que circulaba adentro.

· 7 min de lectura
El caso de las fotos con IA en Lomas de Zamora ya tiene 45 damnificadas y dos imputados: "A mí también me pasó"
El caso de las fotos con IA en Lomas de Zamora ya tiene 45 damnificadas y dos imputados: "A mí también me pasó"

Dos varones de 15 años fueron imputados y la Justicia identificó a 45 alumnas afectadas en el Colegio Modelo Lomas, donde la difusión de imágenes sexuales falsas generadas con inteligencia artificial derivó en una protesta estudiantil y una ola de testimonios en todo el país.

La investigación avanza mientras el establecimiento de Lomas de Zamora continúa sin explicar públicamente qué pasó. Los dos alumnos imputados se presentaron ante la Fiscalía para ser notificados de su situación procesal, según pudo saber LA NACION. Los pesquisas analizan teléfonos celulares para reconstruir el circuito de las fotografías, desde cómo se obtuvieron hasta su manipulación y posterior circulación, y ya identificaron las herramientas de inteligencia artificial que se habrían usado para generar el contenido.

Los 45 casos detectados no representan necesariamente el total de adolescentes afectadas. Los investigadores no descartan que aparezcan nuevas damnificadas ni que haya más estudiantes involucrados.

La hipótesis del cobro y el silencio

Entre las líneas que se siguen aparece una presunta exigencia de dinero entre los propios estudiantes. De acuerdo con la denuncia, uno de ellos habría querido cobrarles a los demás para no revelar lo que estaban haciendo. La negativa habría desatado un conflicto que terminó llevando el tema al conocimiento de las familias. Se trata de una hipótesis que todavía debe corroborarse y que podría explicar cómo se destapó la existencia del material.

El avance judicial se produjo en paralelo a la difusión de videos de la protesta del miércoles. Las imágenes muestran a adolescentes con sus uniformes escolares reunidos frente al colegio, después de decidir no entrar a clases. En uno de los registros, un texto denuncia que los alumnos tuvieron que organizar una sentada, convocar a sus padres y recurrir a los medios para conseguir respuestas. La publicación acusa a las autoridades escolares de haberles pedido silencio durante semanas frente a la presunta creación, publicación y venta de fotografías sexuales falsas de sus compañeras en sitios pornográficos.

Sin respuestas oficiales

La posición del establecimiento sigue siendo un misterio. El miércoles, LA NACION ingresó al colegio y consultó a personal de preceptoría, que informó que los directivos no harían declaraciones porque estaban trabajando con los inspectores en un comunicado. Este jueves, ante las novedades de la causa, este medio volvió a pedir una respuesta, pero hasta el cierre de esta nota no la obtuvo ni se había difundido el documento anunciado. En paralelo, la institución restringió los comentarios de Instagram y cerró sus publicaciones de Facebook.

Las publicaciones que circulan ahora trasladaron a las redes un reclamo que había empezado puertas adentro de la comunidad educativa y que en pocas horas provocó reacciones de personas ajenas al Colegio Modelo Lomas.

"En mi colegio pasó"

Entre los comentarios aparecieron testimonios de otras jóvenes del país que aseguraban haber atravesado situaciones similares en sus escuelas. LA NACION pudo observar esos mensajes. "En mi colegio pasó, pero como era el hijo de la directora quedó en nada", sostuvo una usuaria. Otra afirmó que había mostrado a los directivos una fotografía sexual falsa de ella y que no habían adoptado ninguna medida.

Algunos relatos describían situaciones en las que las imágenes habían sido obtenidas de perfiles de redes sociales o de teléfonos celulares. Una adolescente aseguró que compañeros de su establecimiento compartieron fotografías privadas en un grupo y que las autoridades les recomendaron a las alumnas cambiar sus contraseñas y no hablar de lo ocurrido para evitar perjudicar a los señalados. Otra contó que un estudiante habría elaborado imágenes sexuales falsas de varias compañeras y que la respuesta institucional había sido cambiarlo de turno. Según su testimonio, después se organizó una actividad educativa centrada en desalentar los señalamientos públicos.

La presunta comercialización del material también apareció en esos comentarios. Una usuaria aseguró que en su colegio había existido un grupo con más de 70 participantes en el que se compartían y vendían más de 200 imágenes manipuladas con inteligencia artificial. Otra relató que fotografías de alumnas, docentes y madres habían sido utilizadas para producir contenido sexual falso y que los estudiantes señalados recibieron una suspensión de tres días. Un mensaje diferente describió la presentación de una denuncia formal por imágenes de niñas de 12 y 13 años.

El vacío legal

Los casos chocan además con un límite legal: el uso de IA para falsificar imágenes o videos pornográficos no está específicamente contemplado como delito en el Código Penal. Con la reiteración de las denuncias públicas, crece el reclamo por su tipificación y penalización.

Lo que vio una madre

En el Colegio Modelo Lomas, las primeras advertencias habían llegado a las familias en los días previos a la protesta. Micaela, madre de una alumna de tercer año, contó a LA NACION que su hija se enteró de la existencia de las imágenes el jueves 1° de octubre, aunque recién se animó a contárselo al día siguiente. Cuando fue a pedir explicaciones, la directora le habría manifestado que había tomado conocimiento del caso el jueves y que inicialmente se habían identificado 15 alumnas afectadas. Sin embargo, según la mujer, también le informó que ya habían hablado con uno de los estudiantes señalados y con su madre, y que el joven llevaba aproximadamente un mes sin asistir a clases. Esa información la hizo cuestionar desde cuándo las autoridades conocían la situación.

Las familias comenzaron a intercambiar datos y, según Micaela, descubrieron la existencia de una especie de catálogo con nombres de las alumnas, fotografías originales y versiones manipuladas para simular desnudos. Algunas imágenes habrían sido obtenidas de perfiles privados a los que tenían acceso compañeros de las adolescentes; otras, según su testimonio, habían sido tomadas dentro del colegio. La mujer sostuvo que los padres volvieron a reunirse con los directivos el lunes y que cuestionaron tanto las explicaciones recibidas como la permanencia de algunos alumnos señalados en las aulas.

La preocupación también estaba vinculada con las consecuencias de haber contado lo sucedido. Micaela afirmó que algunas adolescentes habían recibido mensajes de reproche y que sentían vergüenza de regresar al establecimiento. "El tiempo era oro. En 24 horas se podía haber frenado esto", expresó al cuestionar la demora que, a su entender, hubo en informar a las familias.

La reunión y los pedidos

Este miércoles, mientras los alumnos permanecían frente al colegio, un grupo de padres mantuvo una reunión de más de una hora con directivos y cuatro inspectoras de Educación. Al terminar, varias adolescentes se acercaron a una de las madres para preguntarle qué se había resuelto. La mujer, que pidió mantener su identidad en reserva, explicó a este medio que se había planteado la posibilidad de que los estudiantes señalados continuaran su escolaridad de manera virtual, sin asistir presencialmente. También se habían solicitado espacios de escucha, acompañamiento psicológico y un abordaje interdisciplinario. Esa modalidad educativa fue presentada como una alternativa en evaluación, no como una decisión confirmada.

Las familias también cuestionaron la actuación institucional. Según Micaela, el viernes 2 habían realizado una presentación ante la inspección educativa y reclamaban que se revisara la respuesta del colegio. Las acusaciones sobre un presunto encubrimiento no fueron respondidas por los directivos escolares ante la consulta de LA NACION. La mujer aclaró que su reclamo no buscaba únicamente sanciones: "Queremos que los pibes aprendan que lo que hicieron no es pelearse con un compañero, No es una pavada".

Más para leer

El paro de colectivos en San Juan terminó de la forma menos pensada: apareció una salida por donde nadie la buscaba
Sociedad
La Fundación Suyai vuelve a Rawson con Durlock, oratoria y un espacio para productores
Sociedad
Llegaron los materiales para las viviendas de Merlo: qué falta antes de que arranquen las obras
Sociedad
Emilia Troncoso dejó el hospital tras su trasplante de corazón, pero su recuperación no terminó
Sociedad
El temporal les voló el techo mientras trabajaban: "Perdimos todo", dijo la directora del Centro de Equinoterapia
Sociedad
La Provincia lanzó tres cuadernillos para que los chicos exploren las reservas pampeanas
Sociedad