El cartel de papel madera que nadie quería leer: después de 55 años, bajó la persiana un ícono de la peatonal Córdoba

Después de 55 años, la Librería Técnica bajó la persiana para siempre. La familia Binetti apunta a las restricciones a las importaciones de 2013 como el primer golpe: "Perdimos el 40 % del comercio". ¿Qué pasará con el local?

· 3 min de lectura
El cartel de papel madera que nadie quería leer: después de 55 años, bajó la persiana un ícono de la peatonal Córdoba
El cartel de papel madera que nadie quería leer: después de 55 años, bajó la persiana un ícono de la peatonal Córdoba

Después de 55 años, la Librería Técnica no levantará más sus persianas. La familia Binetti decidió cerrar el local de la peatonal Córdoba al 900, un punto de referencia para estudiantes universitarios y escuelas de Rosario. El comercio, golpeado por una serie de factores, ya no volverá a abrir con sus miles de libros.

Fundada por Antonio Binetti, la librería pasó luego a manos de su esposa, María Elena Rendón, y más tarde a las de sus hijas, Mariel y Alejandra, quienes la modernizaron a mediados de los 90. En su mejor momento llegó a tener 14 empleados y otras dos sucursales: una a metros de la casa central, dedicada a masivos y saldos, y otra junto al Palace Garden. Abrían a las 8.30 y trabajaban jornadas de hasta 12 horas.

"Lo que poníamos a la venta se lo llevaban", resumió a La Capital Flavio Cabral, quien trabajó 25 años en la librería junto a su exesposa, Mariel.

Por qué cerró la Librería Técnica

El cierre no responde a una única causa. Según señalaron desde la familia Binetti, la medida del gobierno nacional en 2013 que imponía restricciones a las importaciones cuando la firma no exportaba fue un golpe duro. "Desde entonces perdimos el 40 % del comercio porque la Librería Técnica se dedicaba a libros escolares y técnicos-universitarios, que son el 90 % importados", apuntó Cabral. Años sin libros de ingeniería, física o química repercutieron en el negocio. "Todo pasó a PDF y algunas editoriales se fueron del país", agregó, y remarcó que el 35 % de las operaciones estaban relacionadas con libros de educación superior.

A ese primer golpe se sumó el avance de la digitalización y, después, la pandemia de coronavirus. "De eso nunca nos pudimos recuperar, empezaron las sucesivas crisis y fuimos estirándola, esperando que repuntaran las ventas, pero no sucedió", explicó Cabral. En 2024 hubo un intento de dejar vacante el local, pero los propietarios hicieron un último esfuerzo que se agotó en septiembre de 2026.

Hoy, quien mire por los espacios que no alcanza a cubrir el papel madera que anuncia el cierre verá un comercio desmantelado. Los titulares estiman que quedaron sin vender entre 5.000 y 10.000 libros, que esperan en un depósito por ser leídos.

Qué pasará con el local y con la librería

El inmueble, de más de 120 años, permanece cerrado, pero ya existen interesados en alquilarlo. Su ubicación estratégica en plena peatonal lo vuelve un punto de interés para inversores y pymes.

Mientras tanto, los dueños mantienen un "duelo" por tantos años frente al comercio. Aunque no están apurados, ya tienen en mente una nueva unidad de negocios con el libro como base, combinada con otros sectores y en una calle lateral de las peatonales. El nombre de Librería Técnica no formará parte de ese proyecto, que aún permanece en intenciones. Los libros estudiantiles y universitarios no estarán en el plan, pero se podrán pasar hojas y leer contratapas. "Queremos que nos recuerden como un lugar de educación, capacitación y cultura. Un lugar de encuentro. Las librerías son lugares de encuentro y pluralistas, uno vende lo que le gusta y lo que no le gusta", cerró Cabral.

Cabral habla entre el duelo y la mirada a futuro. En su casa cuelga un título de arquitecto, pero se reconoce como librero, "como amante de los libros". "Hay que adaptarse. En las crisis deben generarse cambios. El libro va a sufrir un achicamiento, no hay que tenerle miedo. Hay que tenerle miedo a no usarlo", apuntó.

Más para leer

Arrancaron las zanjas en cuatro barrios de Santa Fe: ¿alcanzarán para frenar los anegamientos?
Sociedad
Santa Fe dijo presente: la ley que nació del dolor de Ema ya rige en las escuelas
Sociedad
Estacionar en el Puerto: el cálculo que desató la pelea entre el Municipio y los vecinos
Sociedad
Un paseo en bici por el barrio que alimentó a Rosario durante décadas
Sociedad
El kinesiólogo era visto casi como un masajista: el posgrado que cambia la historia en Rosario
Sociedad
En Roldán, 116 vecinos cambiaron un hábito y el municipio ya calcula cuánto ahorra
Sociedad