El Carmen, capital del alfajor: más de 200 emprendedores y 60 productores en una fiesta que no para de crecer
¿Sabías que El Carmen se convirtió en el paraíso del alfajor? Conocé los detalles de una fiesta que reunió a emprendedores de todo el país.
Más de 200 emprendedores y 60 productores alfajoreros de todo el país se dieron cita el fin de semana en El Carmen para la quinta edición de la Fiesta Provincial del Alfajor, un evento que ya se consolida como un clásico de la gastronomía regional.
Durante el sábado y domingo, miles de visitantes recorrieron los stands, participaron de degustaciones, concursos y exposiciones que buscan potenciar el desarrollo productivo y turístico de Jujuy.
¿Quiénes participaron?
Llegaron productores de Jujuy, Salta, Buenos Aires y otras provincias. En total, 60 alfajoreros compitieron en el concurso principal, de los cuales 52 presentaron sus creaciones artesanales. La variedad de sabores y texturas sorprendió a los asistentes.
El gobernador Carlos Sadir, acompañado por el intendente Víctor Hugo González, recorrió los puestos y dialogó con los emprendedores. “Estaba sorprendido de cómo viene creciendo año tras año esta fiesta”, expresó González, citando las palabras del mandatario provincial.
Impacto turístico y económico
El intendente destacó que el evento no solo movilizó a El Carmen, sino también a los diques y otras localidades cercanas. “Fue un fin de semana totalmente turístico para la ciudad. No solamente tuvimos movimiento aquí, sino también en los diques y en distintos puntos de la región. Esto significa que venimos creciendo turísticamente muy bien, acompañados siempre por la Provincia”, afirmó.
González también agradeció el respaldo del Gobierno provincial: “Muy agradecido con la presencia del gobernador, que como siempre se da el tiempo para venir a saludar, sobre todo a los emprendedores. Tuvimos un tremendo festival en donde no solamente tenemos gente de la ciudad de El Carmen, sino de toda la provincia y de provincias vecinas”.
La Fiesta Provincial del Alfajor se perfila como un motor para la economía local y un imán para el turismo, demostrando que el dulce tradicional jujeño tiene un futuro prometedor.