El cardenal que sonaba como sucesor del Papa, acusado de abusos por cinco mujeres
¿El cardenal que casi llega a Papa? Cinco mujeres rompieron el silencio y lo acusan de agresiones sexuales. El Vaticano ya investiga y él se apartó de sus funciones.
Al menos cinco mujeres denunciaron al cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat y considerado “papable” en el último cónclave, por agresiones sexuales. El religioso de 74 años fue apartado de sus funciones mientras el Vaticano investiga los hechos.
Las acusaciones sacuden a la Iglesia católica en un momento sensible: López Romero era uno de los cardenales más influyentes y sonaba como posible sucesor del papa Francisco tras el cónclave de mayo de 2025. Sin embargo, ahora enfrenta denuncias que van desde abrazos insistentes hasta intentos de beso no consentidos.
¿Quién es Cristóbal López Romero?
Ordenado sacerdote en 1979, el religioso pasó casi dos décadas en Paraguay y fue superior de la provincia salesiana de Bolivia entre 2011 y 2014. Su carrera lo llevó a la cúpula eclesiástica, pero su nombre ahora está ligado a un escándalo de abusos.
Las denuncias: abrazos y acercamientos forzados
La agencia AFP entrevistó a una jubilada que colaboraba con la Iglesia, quien no autorizó revelar su testimonio completo pero habla de “repetidas agresiones sexuales”. Otra mujer, en un escrito enviado a la nunciatura apostólica en Rabat, acusa al cardenal de “gestos físicos inapropiados”, como abrazos prolongados y un intento de besarla del que logró escapar.
Una fuente diocesana confirmó que al menos otras tres mujeres denunciaron “hechos similares”, incluso en el marco de la confesión. Hasta ahora, no hay denuncias formales ante la justicia marroquí, según el vicario general Marc Helfer.
La respuesta del cardenal
López Romero negó las acusaciones y afirmó que ya respondió a sus superiores eclesiásticos. “Seguiré cooperando plenamente con ellos en la investigación”, declaró, y agregó que no cometió “ni agresión ni violencia ni acoso sexual”. Como medida cautelar, decidió “tomar distancia” y no presidir celebraciones públicas ni intervenir en actividades pastorales hasta que se aclare la situación.
La Santa Sede no emitió comentarios hasta el momento. El caso se suma a una larga lista de escándalos sexuales en la Iglesia, que durante el pontificado de Francisco (2013-2025) buscó implementar una política de tolerancia cero y reformas para manejar las denuncias.