El carbón de Río Turbio quedó varado y ahora peligra un contrato clave: la cifra que preocupa
El descarrilamiento de una locomotora dejó a YCRT sin trenes para mover el carbón y ahora negocia con la firma estadounidense que le compró 210.000 toneladas. El interventor Gordillo admitió demoras y busca una adenda para no perder el acuerdo, mientras la investigación apunta a una pieza metálica ajena a las vías.
El descarrilamiento de una locomotora el 7 de octubre dejó a YCRT sin capacidad de transporte y puso en riesgo un acuerdo de exportación firmado este año con una firma estadounidense. El interventor Pablo Gordillo admitió demoras y negocia con el comprador para evitar la rescisión.
La empresa Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) atraviesa horas complicadas. El accidente ferroviario ocurrido el 7 de octubre, cuando una formación que llevaba carbón hacia Punta Loyola terminó fuera de las vías, golpeó de lleno su logística y agravó problemas que ya venían de antes.
La paralización del tren no solo afectó la capacidad de transporte: ahora la lupa está puesta en las consecuencias económicas, sobre todo por un contrato de venta al exterior que la empresa había celebrado durante este año.
Un acuerdo de 210.000 toneladas que pende de un hilo
YCRT negocia para que no se caiga un contrato por 210.000 toneladas de carbón, repartidas en siete embarques de unas 30.000 toneladas cada uno. El acuerdo se firmó con la compañía estadounidense Energy Commodities Group y es una de las principales apuestas comerciales para generar ingresos propios y sostener la actividad del complejo carbonífero.
El interventor Pablo Gordillo reconoció que la empresa está en una situación complicada por las demoras acumuladas y que mantiene conversaciones con el comprador para preservar el contrato. Según explicó, el acuerdo contempla penalidades por incumplimientos y se analizan alternativas para modificar los plazos mediante nuevas cláusulas o una adenda.
El primer embarque estaba previsto originalmente para fines de septiembre, antes del accidente ferroviario. Las dificultades previas para trasladar el carbón ya habían generado retrasos, que se agravaron con el descarrilamiento.
La locomotora dañada y la incertidumbre sobre los envíos
La locomotora afectada recién pudo ingresar a los talleres el martes 3 de noviembre, casi un mes después del accidente. Gordillo indicó que la máquina sufrió daños importantes en su estructura frontal, aunque todavía deben completarse las evaluaciones mecánicas para determinar el estado de los componentes fundamentales.
Por el momento, YCRT no tiene una fecha confirmada para reanudar las entregas comprometidas. La continuidad del acuerdo resulta clave para la planificación económica de la empresa. El propio interventor había estimado anteriormente ingresos potenciales cercanos a los 10 millones de dólares por la comercialización del carbón, una cifra que depende del cumplimiento de las operaciones previstas.
Qué revelaron las pericias sobre el descarrilamiento
En paralelo, la investigación judicial sumó nuevos elementos. La Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional detectaron una pieza metálica ajena a la infraestructura ferroviaria en el sector donde comenzó el descarrilamiento.
Según informó oficialmente YCRT, las marcas encontradas en ese objeto, en los rieles y en una rueda de la locomotora son compatibles con su posible intervención en el accidente. Gordillo considera que existió una acción intencional. Sin embargo, la investigación todavía debe determinar cómo llegó la pieza a las vías y si hubo responsables de una eventual maniobra deliberada.
Mientras continúa la causa judicial, YCRT enfrenta un desafío inmediato: recuperar su capacidad ferroviaria, renegociar los plazos de entrega y evitar que las demoras terminen afectando uno de sus principales contratos de exportación.