El capricho de un diplomático por la ópera que casi desata una guerra nuclear

¿Sabías que una noche de ópera casi desata la Tercera Guerra Mundial? La historia detrás del enfrentamiento de tanques en el Checkpoint Charlie que mantuvo al mundo en vilo.

· 4 min de lectura
El capricho de un diplomático por la ópera que casi desata una guerra nuclear

Hace 65 años, el mundo estuvo a punto de estallar en una guerra nuclear por un motivo insólito: un diplomático estadounidense quiso ir a la ópera al sector Este de Berlín. Lo que comenzó como un paseo dominical terminó con treinta tanques de Estados Unidos y la Unión Soviética enfrentados a solo 30 metros de distancia, cañón contra cañón, en el Checkpoint Charlie.

Todo empezó el domingo 22 de octubre de 1961, dos meses después de que se levantara el Muro de Berlín. Allen Lightner, el funcionario civil de mayor rango de la misión diplomática de EE.UU. en la Alemania dividida, decidió ir con su esposa Dorothy a escuchar una ópera experimental checoslovaca en el sector soviético. Pero los “vopos”, la policía militarizada de la RDA, lo detuvieron al cruzar el Checkpoint Charlie y le exigieron documentos. Lightner se negó: solo se identificaría ante oficiales soviéticos.

¿Qué pasó esa noche en el Checkpoint Charlie?

La discusión duró 45 minutos. Los vopos amenazaron con disparar, pero sabían que matar a un diplomático podía desatar una guerra. Lightner llamó al general Lucius Clay, héroe del bloqueo de Berlín de 1948, quien le ordenó seguir adelante. Entonces, dos jeeps con soldados armados con fusiles M14 y bayonetas caladas rodearon el Volkswagen de Lightner y lo escoltaron 150 metros dentro del sector Este. Fue la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que tropas estadounidenses ingresaban a territorio soviético.

Dorothy fue evacuada por orden de Clay, pero Lightner repitió el recorrido varias veces, desafiando a los vopos. Frente al Checkpoint, tanques y bulldozers estadounidenses se prepararon para arrasar el muro de alambre de púas si era necesario. No hizo falta.

La escalada: 30 tanques cara a cara

El miércoles 25 de octubre, otro auto con diplomáticos ingresó al Este y los vopos lo detuvieron. Clay ordenó que diez tanques avanzaran hacia la Friedrichstrasse. El viernes 27, cuando un tercer auto fue interceptado, aparecieron diez tanques soviéticos T-54 apuntando a los estadounidenses. Pronto fueron 30 de cada lado, separados por menos de 30 metros. El mundo contuvo el aliento.

Desde Washington, John Kennedy seguía en vivo el duelo. Su diálogo telefónico con Clay quedó registrado: “¿Cómo andan las cosas, general?” — “Fantástico, señor presidente. Estamos iguales: diez tanques de cada lado. No, espere: los rusos han traído veinte más”. Kennedy preguntó si estaba nervioso; Clay respondió: “Aquí no hay nadie nervioso. Si hay alguien nervioso, probablemente sea alguien en Washington”. En privado, Clay pensó: “Dios mío, un subteniente soviético puede desatar la tercera guerra mundial”.

El espía que evitó el desastre

La salida llegó por un canal secreto: Robert Kennedy, hermano del presidente, mantenía contacto con Georgi Bolshakov, un supuesto periodista que en realidad era un espía soviético. A través de él, Kennedy propuso a Nikita Khrushchev que, si la URSS retiraba sus tanques en 24 horas, EE.UU. haría lo mismo media hora después. En la mañana del 28 de octubre, los tanques soviéticos se retiraron. Khrushchev convenció al mariscal Iván Koniev con un argumento sencillo: “Iván, créeme, nada de esto vale una guerra”.

El incidente terminó, pero dejó una lección: la guerra nuclear dependió de un capricho operístico. Para evitar repeticiones, el gobierno de la RDA decretó que solo el personal aliado de uniforme podría cruzar sin ser identificado.

El Muro de Berlín cayó en 1989. El Checkpoint Charlie fue desmantelado en 1990. Lightner continuó su carrera diplomática, participó en el intercambio del piloto Gary Powers por el espía Rudolf Abel (inmortalizado en la película “Puente de espías”), y murió en 1990 a los 82 años. Clay falleció en 1978; en su tumba, una placa donada por los berlineses dice: “Demos gracias al preservador de nuestra libertad”.

Convoyes militares estadounidenses y patrullas de la policía oriental en la frontera del muro.

Un auto diplomático de los Estados Unidos rodeado de soldados americanos cruza hacia Berlín Oeste.

Soldado estadounidense monitoreando los tanques soviéticos.

Los tanques americanos y soviéticos enfrentados en Check Point Charly en octubre de 1961.

El enfrentamiento de tanques en el Checkpoint Charlie en Berlín.

John Kennedy y Nikita Khrushchev reunidos.

Más para leer

Nuevos ataques en Medio Oriente disparan el petróleo: el Brent supera los US$84
Internacional
Chavismo y oposición pactan una hoja de ruta para la democracia en medio de la tragedia
Internacional
Sin tren al Paraguay: el servicio internacional amaneció suspendido este lunes
Internacional
Tercer apagón total en diez días: Cuba se queda a oscuras otra vez
Internacional
El 'rey del norte' se queda con Downing Street: Andy Burnham ya tiene los votos para ser primer ministro
Internacional
Dijo sentirse "muy tranquila" y horas después murió: el desgarrador último mensaje de Catalina Giraldo
Internacional
Publicidad