El cáncer de mama ya supera al de cuello de útero en Misiones: el dato que encendió las alarmas
En Misiones, el cáncer de mama ya supera al de cuello de útero en mortalidad y los especialistas del Hospital Madariaga lanzaron una advertencia que afecta a miles de mujeres. Durante todo octubre hay mamografías sin turno, pero hay un dato sobre la edad y los controles que muchas desconocen.
En el marco del Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama, los especialistas de la Unidad de Mastología Ginecológica del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga hicieron un llamado de atención sobre la importancia de los controles periódicos y de realizarse estudios incluso cuando no hay síntomas. El mastólogo Nicolás Arias y la Dra. Medina Almendra, residente de cuarto año de Tocoginecología, pasaron por los estudios de FM 89.3 Santa María de las Misiones para detallar las prestaciones disponibles durante octubre y remarcar que la detección temprana es la herramienta más poderosa para combatir la enfermedad.
Un cambio en el panorama provincial
Medina aportó un dato que marca un giro en la provincia: durante 2025, por primera vez en Misiones, el cáncer de mama superó en mortalidad al cáncer de cuello de útero. Se registraron 159 fallecimientos por cáncer de mama frente a 124 por cáncer de cuello de útero. La cifra refleja la necesidad de sostener las campañas de concientización y de facilitar el acceso a los estudios.
Arias, por su parte, subrayó la incidencia de la patología. En el país se diagnostican aproximadamente 5.000 nuevos casos por año, mientras que en el Hospital Madariaga se detectaron alrededor de 1.400 casos durante el último año, sin contar a las pacientes atendidas en otros establecimientos del interior provincial o en el sector privado.
No hace falta tener antecedentes familiares
Uno de los conceptos que los profesionales buscaron instalar con más fuerza es que no es necesario tener antecedentes familiares para desarrollar cáncer de mama. Arias explicó que alrededor del 70% de los casos son esporádicos, es decir, aparecen en mujeres que no presentan factores de riesgo conocidos. Solo entre un 5% y un 10% de los cánceres de mama son hereditarios.
Esa característica hace que la prevención tenga un desafío particular, ya que actualmente no existe una vacuna ni una medida de prevención primaria que garantice que una mujer no desarrollará la enfermedad. Por eso, la estrategia fundamental es la prevención secundaria: detectar el cáncer en forma temprana.
Para las mujeres sanas, los especialistas recomendaron mantener un control ginecológico anual. En cuanto a la salud mamaria, desde los 25 años se sugiere una ecografía mamaria anual, mientras que entre los 35 y 40 años se aconseja realizar una primera mamografía de base. Si ese estudio es normal, la indicación es retomar los controles mamográficos a partir de los 40 años, con frecuencia anual.
Arias insistió en que no se debe esperar a encontrar un bulto para consultar. La mamografía puede detectar alteraciones que todavía no son palpables, como microcalcificaciones o cambios en la estructura de la mama, y permitir así llegar al diagnóstico antes de que aparezcan manifestaciones clínicas. En ese sentido, destacó que cuando el cáncer de mama se diagnostica en estadios tempranos, entre el 90% y el 95% de los casos pueden curarse completamente mediante el tratamiento indicado para cada paciente.
El miedo a la mamografía, una barrera que persiste
Durante la entrevista también se abordó uno de los principales obstáculos para que las mujeres accedan a los controles: el temor a la mamografía, tanto por la molestia que puede generar el procedimiento como por el miedo a que el estudio encuentre una lesión.
Los profesionales explicaron que las imágenes no implican necesariamente un diagnóstico de cáncer. En determinadas situaciones, los resultados pueden indicar la necesidad de realizar una punción o una biopsia para determinar de qué tipo de lesión se trata. Aunque el objetivo principal sea descartar una enfermedad maligna, también pueden detectarse otras patologías mamarias. La recomendación, por lo tanto, es no evitar los estudios por temor a sus resultados. La detección de una alteración permite avanzar con los estudios necesarios y, si fuera necesario, comenzar un tratamiento de manera oportuna.
Los especialistas también pusieron el foco en las consecuencias que puede tener el cáncer de mama más allá de la enfermedad propiamente dicha. Arias explicó que, dependiendo del diagnóstico y del tratamiento requerido, la patología puede afectar distintos aspectos de la vida de una mujer. Los tratamientos pueden implicar quimioterapia, con consecuencias como la caída del cabello, y en pacientes jóvenes también pueden afectar la fertilidad. En algunos casos, determinados tratamientos pueden generar un estado menopáusico, acompañado de síntomas como sofocos y sequedad vaginal.
A esto se suman las repercusiones en la vida laboral, familiar, sexual y económica, además del impacto que puede producir en la imagen corporal, especialmente cuando existe una cirugía mamaria o se requiere una reconstrucción. Por eso, Arias remarcó que cuanto más temprano se detecta la enfermedad, menos complejo puede ser el tratamiento y menor puede ser su impacto en la vida cotidiana de la paciente.
Frente a la consulta sobre qué deberían hacer aquellas mujeres que tienen más de 40 años, se sienten bien y nunca se realizaron estudios, los profesionales fueron contundentes: no hay que esperar a tener síntomas para consultar. Una mujer puede no palparse ningún nódulo, no presentar cambios en la piel y sentirse completamente sana, mientras una mamografía puede detectar una lesión que todavía no es palpable. Por eso, la recomendación es aprovechar especialmente las posibilidades que ofrece el Hospital Madariaga durante octubre y realizar los controles correspondientes.
Mamografías sin turno durante todo octubre
En el marco de las actividades del Octubre Rosa, el Hospital Madariaga amplió las posibilidades de acceso a la mamografía. Arias informó que durante este mes las mujeres mayores de 40 años pueden realizarse una mamografía sin orden médica y sin turno previo, mediante demanda espontánea y por orden de llegada.
El servicio funciona de lunes a viernes, de 6 a 24, mientras que los sábados también hay atención durante la mañana, hasta aproximadamente las 13 o 14. El amplio horario busca facilitar el acceso de quienes trabajan o tienen otras obligaciones durante el día. Los especialistas señalaron que, si bien puede existir un límite diario en la cantidad de pacientes que se pueden atender, la extensión de la atención durante todo el mes permite ampliar el alcance de la campaña.
Según Arias, desde el inicio de octubre ya comenzaron a observar un mayor movimiento en el área de diagnóstico por imágenes. También destacó que la campaña genera un efecto positivo dentro del propio hospital, donde grupos de trabajadoras aprovechan el mes para realizarse de manera conjunta los controles mamográficos, ecográficos y ginecológicos.
Durante la entrevista, los profesionales aprovecharon para informar sobre otra prestación disponible en el Hospital Madariaga. Los miércoles y viernes a las 14 se realizan estudios de Papanicolaou (PAP) sin turno previo y sin necesidad de una orden médica, mediante demanda espontánea.
Medina indicó que se realizan aproximadamente 15 a 17 PAP por jornada, lo que demuestra la demanda existente. Para acceder al estudio, las pacientes deben cumplir algunas condiciones previas: durante las 48 horas anteriores no deben haber mantenido relaciones sexuales, tener flujo vaginal ni haber utilizado óvulos o realizado tratamientos locales, y tampoco deben utilizar bidet antes del procedimiento.