El campo salteño se prepara para sembrar, pero nadie sabe qué hará "El Niño": la advertencia de un referente
Un referente del campo salteño habló con FM Aries y lanzó una advertencia que preocupa a los productores: no hay forma de anticipar qué hará "El Niño" en Salta. Mientras el municipio limpia canales por las dudas, los que siembran en noviembre y diciembre ya saben cuál es su única estrategia posible.
Mientras la Municipalidad de Salta refuerza la limpieza de canales pluviales para evitar anegamientos, el sector agropecuario de la provincia sigue con atención la evolución del clima y ajusta sus planes para la próxima campaña. La incertidumbre sobre el comportamiento de "El Niño" en el norte argentino mantiene en vilo a los productores, que igualmente proyectan una inversión significativa para sostener la actividad y el empleo en el interior.
El presidente de la Asociación de Productores de Granos del Norte (PROGRANO), Pedro Arias, dialogó con FM Aries y explicó las dificultades para anticipar el impacto real del fenómeno en la provincia. Según el referente, no hay un parámetro que permita asegurar cómo se comportará en Salta.
"El Superniño no siempre hace lluvias extremas"
Arias fue claro al describir la situación: "El Superniño no siempre en Salta hace que haya lluvias extremas, sino que puede ser que haya sequía porque no hay un parámetro que diga que se va a comportar de cierta forma acá; pero me parece muy bien que limpien los canales por si acaso", afirmó durante la entrevista radial.
El titular de PROGRANO valoró así las tareas preventivas que lleva adelante el municipio capitalino, aunque insistió en que el comportamiento del clima es impredecible en la región.
Siembra y sequía: la preocupación que no se puede manejar
Consultado sobre las complicaciones que traería un nuevo período de déficit hídrico, Arias no ocultó su inquietud por las siembras proyectadas para el cierre del año: "En el caso de tener sequía de vuelta va a ser un problema, lamentablemente no lo podemos manejar ni prever porque los pronósticos buenos son a pocos días; nosotros empezamos la siembra en noviembre o diciembre, así que tenemos que prepararnos, sembrar y rezar para que llueva", concluyó.
La provincia avanza así en dos frentes: la prevención urbana ante eventuales lluvias intensas y el acompañamiento a un sector productivo que, pese a la incertidumbre, apuesta a una nueva campaña con una inversión económica considerable que busca sostener la actividad y generar empleo en los distintos municipios del interior.