El campo salteño mira el cielo: el fantasma de El Niño ya tiene fecha y los productores no pueden sembrar
El campo salteño está en alerta por lo que puede venir con El Niño. Los productores ya vieron granizo y lluvias intensas en el sur de la provincia, y ahora advierten que la falta de certeza en los pronósticos les complica la siembra. ¿Qué pasará con las cosechas?
La posible llegada del fenómeno meteorológico tiene en vilo al sector agropecuario de Salta. Mientras se anticipan tormentas de variada intensidad, lluvias copiosas y cambios bruscos de temperatura para los próximos meses, los productores siguen con atención cada pronóstico y admiten que la incertidumbre les complica la planificación de la siembra.
Alfredo Figueroa, presidente de la Sociedad Rural Salteña, resumió el clima de preocupación que se respira en el campo. "Hay bastante incertidumbre, estamos tratando de seguir siempre el pronóstico de la lluvia", afirmó el dirigente en diálogo con Radio LUP Salta.
El granizo en Rosario de la Frontera, una señal de lo que viene
Para Figueroa, los episodios registrados en el sur provincial durante las últimas jornadas son un anticipo de la intensidad que puede tener la temporada. "El lunes tuvimos esta lluvia tan intensa en Rosario de la Frontera con esa caída de granizo impresionante, yo creo que eso ya nos está marcando una puntita de lo que puede ser este Súper Niño del que tanto se habla", señaló.
El referente gremial explicó que los pronósticos para la región son dispares y que esa falta de certeza golpea de lleno a la producción. "Hay pronósticos que hablan de prolongada sequía y después lluvias muy intensas, todo eso nos va a afectar en la producción porque no hay exactitud ni en todas las zonas va a ser lo mismo", advirtió sobre las siembras.
Los caminos, el otro dolor de cabeza
Figueroa también puso el foco en los problemas que las lluvias copiosas generan en la infraestructura rural. "Las lluvias intensas van destruyendo la infraestructura, los caminos, las rutas y los accesos a los campos, muchas veces puede afectar la fecha de siembra porque no pueden entrar las máquinas a sembrar si no hay suelo firme", explicó el titular de la entidad.
Con ese panorama, el campo salteño espera señales más claras del clima mientras se prepara para una temporada que, según los primeros indicios, no será para nada tranquila.