El campo que no para: el mercado de tierras explotó con un índice que marca un antes y un después
El índice InCAIR subió más de 3 puntos en mayo. ¿Qué factores impulsan esta recuperación que tiene a todos los operadores del campo expectantes?
El mercado inmobiliario rural argentino vive un momento bisagra. En mayo, el índice que mide la actividad comercial de campos trepó a 56,86 puntos, un salto de 3,37 respecto a abril que encendió las alarmas de los inversores.
La Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) difundió el InCAIR, un indicador que no mide precios sino el volumen de transacciones. Su techo es 100, el récord histórico. Con 56,86 puntos, el mercado está más activo que nunca desde la reactivación.
¿Qué hay detrás de este repunte?
Tres factores clave explican el fenómeno, según el informe de CAIR. El primero: la baja de retenciones. Ese alivio fiscal mejoró los márgenes de soja, maíz, girasol y trigo, el cultivo estrella de la campaña de invierno.
El segundo: la estabilidad cambiaria. Los productores necesitan previsibilidad en el dólar para tasar campos, firmar alquileres y proyectar ingresos. Ese horizonte, dicen, hoy existe.
El tercero: la inflación en baja. Con menos presión sobre los precios, crece la confianza para invertir a mediano y largo plazo. Las consultas se multiplican y el financiamiento vuelve a fluir.
Pero no todo es agricultura. La hacienda vacuna vive un excelente momento. Los buenos valores de los rodeos impulsaron las consultas por campos de cría e invernada, equilibrando el mercado entre el sector agrícola y el ganadero.

